UNIVERSIDAD MIGUEL HERNÁNDEZ DE ELCHE

Novedoso sistema robótico para de extremidades superiores

El grupo de del Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ha recibido una subvención de 234.220 euros de la Comisión Europea para desarrollar nuevos sistemas de ayuda para la rehabilitación de personas con . El profesor de la UMH Eduardo Fernández Jover dirige este grupo de investigación, que está desarrollando un novedoso sistema robótico de rehabilitación que puede suponer un gran avance en las actuales técnicas de rehabilitación de extremidades superiores.

Este proyecto, cuyo coste total es de 458.400 euros, está dirigido por el doctor en Ingeniería Carlos Pérez Vidal y se desarrolla de forma conjunta con la Universidad Campus Bio-Medico de Roma (Italia). En el proyecto también colaboran los profesores de la UMH Nicolás García, José María Sabater y José María Azorín, que pertenecen al Departamento de Sistemas Industriales y al grupo de Neuroingeniería Biomédica.

Este equipo de la UMH es un grupo multidisciplinar formado por especialistas en diversas disciplinas, entre ellas, medicina, ingeniería, biología, bioquímica e informática. El carácter distintivo del grupo radica en la contribución sinérgica de todos sus miembros para poder afrontar con garantías de éxito el estudio de las complejas interacciones entre sistemas vivos y sistemas artificiales. Su principal objetivo se centra en el diseño y desarrollo de sistemas que puedan ayudar a mejorar las capacidades cognitivas y comunicativas, la salud y las capacidades físicas de las personas que sufren discapacidades motoras o sensoriales.

El objetivo del proyecto es desarrollar un nuevo sistema robótico que ayude a la rehabilitación de los miembros superiores en personas que han sufrido daño cerebral. Además, se pretende mejorar la motivación de los pacientes y su participación en las técnicas de rehabilitación y monitorizar de forma continua los progresos de la terapia. A la vez, se prestará una especial atención a la seguridad y a los aspectos emocionales de las interacciones entre el robot y las personas.

Una de las ideas más innovadoras consiste en utilizar datos procedentes de distintos sistemas sensoriales (como actividad muscular, movimiento, fuerza y voz) y parámetros fisiológicos (frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, temperatura o cambios en la piel) para que el nuevo sistema se pueda adaptar a las necesidades específicas de los pacientes en cada momento. De esta forma, el sistema será capaz de adaptar las fuerzas generadas durante la rehabilitación de manera personalizada para cada paciente, en función de su movilidad, ritmo cardíaco, etc. Asimismo, el nuevo sistema estará dotado de un sofisticado entorno de realidad virtual que facilitará la interacción y motivación de los pacientes, para permitir que éstos desarrollen actividades cada vez más complejas, lo que se espera que pueda contribuir a la recuperación funcional de los mismos.