UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Jorge Elorza, profesor de la Universidad de Navarra, habló de avances como la “ con percepciones”, donde la máquina interpretaría lo que queremos o necesitamos

“Tanto los sistemas de diagnóstico médico como los frenos ABS de un coche se sirven de sistemas de lógica borrosa, basando su funcionamiento en la ”. Así lo aseguró Jorge Elorza, profesor del departamento de Física y Matemática Aplicada de la Universidad de Navarra, que fue el encargado de abrir el primer curso de verano de las universidades navarras 2010 “Física y Matemáticas para la vida diaria”.
El ponente, que ofreció una charla sobre inteligencia artificial, señaló que ésta pretende hacer que las máquinas hechas por el hombre razonen como los humanos. “Sin embargo, saber cómo piensan los hombres todavía es un gran misterio, de modo que el problema de trasladar este procedimiento a las máquinas no es sencillo, aunque también es cierto que hemos avanzado mucho gracias al desarrollo de, entre otras técnicas, la lógica borrosa o difusa”.

Como explica el profesor Elorza, este conocimiento extiende los hallazgos realizados por Aristóteles en el siglo IV A.c. -la llamada lógica clásica en la que se basan los silogismos- e introduce un principio básico de nuestra forma de razonar: “Admite una cierta incertidumbre entre la verdad o falsedad de las proposiciones, a semejanza del raciocinio humano, de modo que las máquinas puedan ofrecernos la mejor solución de entre las posibles para un problema concreto. Por ejemplo, para dar con el diagnóstico más probable entre varios”.

Avances en la vida diaria, la computación o la

Entre las cuestiones cotidianas que se han hecho realidad gracias a la lógica borrosa se encuentran los sistemas de reconocimiento de escritura, facial y del habla, el tratamiento de imágenes, los controles de aire acondicionado o el tren bala de Tokio, pionero de la alta velocidad que presume de no llegar al minuto de media de retraso en sus trayectos.

“En el campo de la computación se ha logrado que cada vez la comunicación con las máquinas se realice en un lenguaje que se parece más al nuestro, más natural, con palabras, no mediante el código binario de los comienzos. Y ahora se explora un nuevo campo: la computación con percepciones, donde la máquina ejecutaría nuestras órdenes mediante la interpretación de lo que queremos o necesitamos”, subraya el matemático de la Universidad de Navarra.

Asimismo, en el campo de la Economía la inteligencia artificial ha encontrado un área importante de desarrollo: “Muchas aplicaciones financieras se basan en este razonamiento. Incluso la mejora de la eficacia de los combustibles en los motores discurre por el camino de la inteligencia artificial”, añade el Dr. Jorge Elorza.

“Los últimos avances engloban métodos que, junto con la lógica borrosa, pivotan sobre redes neuronales -programas que aprenden de la experiencia- y algoritmos genéticos -programas que evolucionan con el tiempo-, una enriquecedora combinación de técnicas denominada Soft Computing”, concluye el experto.