A veces, lo más complicado para un estudiante es decidirse por una carrera para estudiar, para tener un futuro claro. Sin embargo, no es el caso de Ana García Moreno, licenciada y doctora en , es profesora titular de Zoología en la Universidad Complutense de Madrid. Especializada en Taxonomía, lleva ya años trabajando en el proyecto de innovación educativa, cuyas aplicaciones vienen en el momento perfecto, tras la adaptación al (). Suya es la idea de Reduca, una revista electrónica donde varios profesores universitarios cuelgan artículos o apuntes vinculados con su actividad docente. Toda una innovación, con mucho futuro y adaptada a la perfección al momento que la Universidad está viviendo. Todo el trabajo que ella desempeña, ya sea investigación o docencia, lo hace con mucho gusto y, de hecho, ella asegura que “si volviera a nacer, también me hubiera dedicado a la docencia”.

-¿En qué momento se plantea usted dedicarse a la Biología?
A los 8 años yo ya sabía que quería ser bióloga, irme al Amazonas y ser profesora. Mientras todos los niños jugaban, yo me iba por el campo a perseguir bichos.

-Ser profesor de universidad no es fácil. Tiene sus alegrías, pero también sus decepciones. Para usted, ¿cuáles son los mejores y los peores momentos que ha vivido desempeñando esta profesión?
Yo no te podría hablar de momentos negativos en mi trayectoria profesional. Hay casos con algunos alumnos, pero son anecdóticos. El hecho de que te estén pagando por hacer algo que te gusta siempre es positivo. Además, también te satisface cuando te viene un antiguo alumno diciéndote que trabaja en tal sitio. Son pequeños detalles que te ayudan para seguir trabajando.

-Usted lleva dando clase 32 años. ¿Encuentra grandes diferencias entre las diferentes generaciones que han pasado por sus aulas?
No hay muchas diferencias. Lo que se puede apreciar son dos cosas: por un lado, cada año la formación que tenemos es más baja. Por otro, veo que los alumnos de hoy en día son menos maduros. Por lo demás, veo que los alumnos actuales son tan buenos y solidarios como cualquier otra generación.

-Solidarios, pero también luchadores. Con la implantación del , muchos alumnos se mostraron en contra y otros tantos decepcionados por la poca información que se dio sobre el reciente plan de estudios. ¿Qué opina usted al respecto?
No creo que los alumnos hayan estado desinformados. Bolonia siempre ha estado encima de la mesa: ha habido jornadas, cursos de verano… Por lo menos, mis alumnos siempre han estado informados de su proceso y los cambios que traería. El decanato siempre ha mantenido informado a sus alumnos.

-Entonces, ¿cuál cree que es el motivo de esas protestas?
Yo creo que la razón principal es el temor a lo desconocido y una cierta resistencia al cambio, al enfrentarte a una situación nueva. Sienten que pierden esa sensación de seguridad.

-¿Ha variado mucho su programa y su forma de evaluación con la implantación del nuevo plan de estudios?
Yo hace cuatro años ya dirigí un curso piloto [curso, dentro de la licenciatura, con la metodología adaptada al EEES], pero era muy pequeño, de 36 alumnos. Al año siguiente, en una clase de licenciatura normal, empecé a aplicar metodología Bolonia. Mi tránsito al EEES ha sido gradual. Y ya este año, aún sin ser alumnos de Bolonia [imparte clase de Zoología a alumnos de 2º curso de Biología], he trabajado con ellos como si lo fueran.

-¿En qué consisten sus proyectos de innovación educativa?
Consiste en la edición de apuntes que se encuentran colgados en la Red. En ella, el profesor incluye todo el material que trato en las clases tanto teóricas como prácticas. De hecho, en éstas últimas, ellos pueden venir al laboratorio habiendo visto ya lo que van a diseccionar. Así el resultado es mucho más positivo. Es más, ese material con el que ha trabajado y que ha estado mirando, podrá volver a él cuando el alumno quiera porque está en Internet.

-Con Bolonia, ¿estamos ante un cambio de mentalidad y de enseñanza?
Sí. De hecho, generando esos contenidos se logran dos cosas: primero, darme mayor libertad en las clases (mis alumnos no necesitan tomar apuntes en clase) y, segundo, las clases como lugar exclusivo para solucionar dudas, hacerles razonar sobre cualquier aspecto…transformo mis clases en momentos de estudio.

-Este año, usted propuso ir al Zoo a sus alumnos, fotografiar a los animales y acudir a un hospital para enseñar las fotos a los niños enfermos. Este proyecto, ¿muestra una actitud de carácter solidario o más bien es una actividad ligada a la metodología Bolonia?
Es una actividad que estaba relacionado con los objetivos de Bolonia. Con esto, yo les pido a mis alumnos que adquieran conocimiento, que sepan generar sus propios recursos y que entendieran que venir a mis clases no era una mera actividad pasiva. Además quise sacar de ellos una actitud más generosa, de compartir lo que hacen con personas que no son tan afortunadas.

-Desgraciadamente, usted ha tenido que convivir con muchas personas enfermas, y que viven en situaciones miserables.
Sí. En mi investigación trabajo con fauna tropical: lombrices de tierra y serpientes. Esto me ha hecho estar en 37 países, entre ellos Puerto Rico, Panamá, Colombia, México…incluso en el Zaire, en África.

-Igual que la docencia, ¿la investigación en el trópico es vocacional?
Completamente. Desde los 8 años sabía que tenía que ser biólogo y de trópicos. Lo he tenido muy claro y hasta que no llegué al Amazonas, no paré. Cuando llego al trópico, es como si llegara a mi casa: el alma se expande y entro en paz.

-Pero, introducirse en el trópico, debe ser como viajar a otro mundo.
Si, y esa es una de las ventajas de investigar allí: meterte en mundos que no tienen nada que ver con este, también te enseñan a ver la vida de un modo bien distinto [Ella ha estado viviendo en plena selva con indígenas]. La vida te cambia de dimensión.

-¿Qué les diría a sus alumnos de sus experiencias tan lejanas?
Que nosotros vivimos en una burbuja y que la vida no es nuestra sociedad, es otra cosa. Que realmente vivimos en un mundo de ventajas y que somos bastante libres en relación con otros humanos.

Entrevista semanal de

Colaborador de Actualidad Universitaria