Carlos Andradas es el en funciones de la Universidad Complutense de Madrid. de , se le abrieron las puertas del Rectorado en 2003, tras la llegada de Carlos Berzosa a los mandos de la universidad. Allí estuvo un año y medio encargándose del Vicerrectorado de Investigación. Llegó a hacerse cargo de dos Vicerrectorados a la vez, a finales de 2004 y durante unos meses hasta que se quedó con el de Ordenación Académica. En la segunda era Berzosa, éste pasó a llamarse Vicerrectorado de Política Académica y Profesorado. Además de toda esta excepcional trayectoria profesional dentro de la Universidad, ha sido Presidente de la , y en 2008, fue Presidente del Jurado Internacional de las Olimpiadas Matemáticas que se celebraron en España por primera vez.

-¿Qué funciones desempeña como Vicerrector de Política Académica y Profesorado?
Realizo las mismas que cuando se llamaba Vicerrectorado de Ordenación Académica, es decir, todas las cuestiones relativas al profesorado: tareas que realiza, dedicación, planificación docente, solución de conflictos entre profesores, departamentos… A parte, está la Política Académica que tiene más que ver con la planificación estratégica de los estudios, coordinación global del equipo de vicerrectores, incluso algo de investigación, por su cierta relación con la actividad docente.

-¿Cómo llegó a alcanzar su puesto actual?
Yo ya conocía al Rector, Carlos Berzosa de antes. Colaboré en su campaña electoral con la que logró su primera victoria, en 2003. Entonces me llamó para integrarme en su equipo y empecé como Vicerrector de Investigación. Estuve como un año y medio y en diciembre de 2004 empecé al de Ordenación Académica. Estuve un trimestre simultaneando los dos vicerrectorados.

-Pero, ser Vicerrector no le ha impedido para seguir dando clase.
No. Es cierto que solo doy a un grupo, cuando lo normal es dar a tres o cuatro. Este puesto de gestión es algo transitorio. Además, de esta forma, no pierdo contacto con la docencia. Si no lo hago, de la gestión me absorbería por completo.

-Y, ¿cuál es su relación actual con el colectivo científico?
Intento no desvincularme de la investigación. Cuando hay Congresos, intento ir. Sigo estando en el equipo de investigación de Matemáticas. También sigo escribiendo algún trabajo de investigación en estos años, aunque es inevitable que sean menos.

-En este último curso, se han empezado a llevar a cabo los primeros nuevos Grados. ¿Cuál es el balance que saca de este primer año?
Creo que ha habido una respuesta positiva. Uno de los elementos diferenciadores entre los Grados y las Licenciaturas es la asistencia a clase. Y, de hecho este año se ha podido apreciar un menor absentismo. Además, no sé si se puede achacar a los Grados o a la Crisis, pero este curso ha habido un 2% más de alumnos y para el año que viene habrá un 4% más.

-Y, ¿en cuánto a los resultados académicos?
También han sido mejores que otros años. Y eso, se debe, en parte al cambio en los sistemas de evaluación: es más continuado, de formas que no se basa, de un modo exclusivo, a la elaboración de un examen.

-Este año se han implantado, sólo 40 Grados, es decir, la mitad de las titulaciones, aproximadamente, que se imparten en la Universidad Complutense. ¿Cuál fue el motivo de tal decisión?
Simplemente, el ritmo que se ha seguido en la aprobación y elaboración de los planes de estudio. Luego, tenían que ser aprobados por la (). A esto hay que sumar que el año pasado hubo una saturación de titulaciones que enviaban a esta las universidades.

-Ese retraso de la adaptación del resto de las titulaciones a Grados, ¿se puede deber a la presión ejercida por los movimientos estudiantiles organizados contra Bolonia, en algunas de las Facultades?
No. Sólo hubo un caso, que fue el de Filosofía, que fue la Facultad que actuó como estandarte de las críticas a Bolonia.

-Dentro de esos movimientos lo que más se criticó fue una supuesta privatización de la Universidad Pública y una enorme desinformación de todo el proceso. ¿Qué les diría usted al respecto?
El tema de la privatización es algo falso. Las tasas de la Universidad siguen siendo, más o menos, las mismas, y las empresas siguen teniendo la misma participación en nuestro país: ninguna. Sí que ha habido una queja sobre desinformación. Pero, creo que se debe a una confusión dentro del proceso Bolonia, producido por la estructuración de los estudios en dos ciclos: la estructura es diferente a que puede haber en la mayoría de los países europeos: mientras aquí son cuatro años de Grado y uno de Posgrado, en otros son tres de Grado y dos de Posgrado. Esta situación alimenta esa sensación de desinformación.

-Esta situación, ¿cree que es uno punto negativo de Bolonia?
Es un problema que dificulta uno de los objetivos principales, que era el de la movilidad: tenemos problemas concretos con los estudiantes que vengan aquí a hacer un Máster: vienen con menos créditos que los nuestros y tenemos que hacer algún apaño. Desde el punto de vista formal, esto es lo que más distorsiona el tema de Bolonia.

-Con motivo de la crisis económica, los Gobiernos autonómicos han ejercido un recorte presupuestario sobre las universidades, en especial, la Comunidad de Madrid. ¿En qué pueden afectar a la Universidad estos recortes?
En primer lugar, al tema de las infraestructuras: de adecuación y remodelación de edificios. Además, el acondicionamiento de espacios para aulas informáticas y espacios para seminarios se han visto paralizados, sin olvidar la incidencia de estos recortes sobre las infraestructuras científicas y laboratorios. En segundo lugar, al personal: no sólo profesorado, sino también personal técnico y de apoyo. Y, por último, al tema de la transferencia de conocimiento, que consiste en hacer llegar el trabajo de investigación al tejido productivo y así generar riqueza.

-¿Cuál es la actitud que muestra el alumno frente a la Universidad?
Cuando ellos llegan a la Universidad, se les ve bastante ilusionados. Y una de las cosas que debemos conseguir, con o sin Bolonia, es mantener esa ilusión. Una de las críticas que haría a la Universidad sería que vamos aniquilando la ilusión con la que llegan. Además, la sociedad ha cambiado y, a través de los nuevos modos de comunicación (internet, redes sociales…), hay que intentar implicar a los alumnos, a que se sientan parte del tejido universitario, como pasa en las universidades americanas y anglosajonas.

-Y, es aquí donde el profesor juega un papel importante…
Sí, su papel es esencial, aunque no sólo es responsable el profesor. Éste tiene que contagiar a sus alumnos las ganas por aprender y para eso hay que sabe qué queremos contar y cómo, con el fin de estimular el interés y facilitar el aprendizaje.

-¿Qué aportan los Cursos de Verano, que organiza la Complutense, que no hagan los profesores en las aulas habituales?
Tiene un poco que ver con lo dicho antes: salirse del marco reglado, en el que hay una serie de corsés, que te condicionan y permitir, en un ambiente más relajado, un espacio de reflexión más abierto y sobre temas mucho más transversales, a ser analizadas desde otras perspectivas. Aportan algo distinto: una mayor convivencia con expertos, científicos, políticos, gente del mundo de la cultura que aportan sus ideas sobre algo de un modo más libre.

-¿Cuáles son las claves para que una Universidad reciba ese reconocimiento internacional que tiene la Complutense?
Por un lado, la investigación: el tener equipos punteros, a nivel internacional. Seleccionar a aquellos que tengan una mayor proyección e impulsarlos. Por otro, la internacionalización. El ambiente de la universidad tiene que ser el reflejo de una sociedad plural y para todos, con profesores y alumnos de nacionalidad extranjera o de otra raza. Por último, ayuda mucho que la administración sea lo más sencilla posible y muy ágil. Que los problemas que haya, se resuelvan en una única visita y en un único mostrador.

-Es decir, que se está trabajando por el camino adecuado…
Sí, pero hay que seguir avanzando. Aún confío en que haya grupos de investigación que tengan un impacto a nivel internacional mucho mayor.

Entrevista semanal de 

Colaborador de Actualidad Universitaria

Otras entrevistas de Alberto Liso: pinche aquí

Etiquetado con:

Noticia clasificada como: EntrevistaUniversidades de Madrid

Te gustó este artículo? Subscríbete a mi RSS feed