UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID

Una de las claves del proyecto radica en la introducción de la (IA) para la evaluación de las acciones de juegos en los .

El objetivo principal de este proyecto es determinar ciertos indicadores de rendimiento en competición y entrenamiento en deportes de equipo para analizar qué tipo de jugadas o estrategias son las más acertadas en cada caso.

…la gran ventaja de este tipo de sistemas es que aplican cierta objetividad al análisis del juego, sin tener que depender de un experto humano que estudie al rival y que pueda obtener resultados diferentes en función de su trayectoria, conocimiento o contexto.

de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) participan en un estudio para desarrollar un sistema de evaluación del rendimiento deportivo mediante la aplicación de técnicas de Inteligencia Artificial para analizar de forma automática el desarrollo del juego.

El objetivo principal de este proyecto es determinar ciertos indicadores de rendimiento en competición y entrenamiento en deportes de equipo para analizar qué tipo de jugadas o estrategias son las más acertadas en cada caso. “En un futuro próximo se podría realizar un análisis de rendimiento de ejecuciones y decisiones a tiempo real, pudiendo proporcionar un feed-back preciso para la mejora del rendimiento durante la competición”, comenta el responsable de la investigación en el Grupo de Inteligencia Artificial del Campus de Colmenarejo de la UC3M, Miguel Ángel Patricio, que desarrolla este proyecto con el grupo de investigación Deporte y Rendimiento de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Una de las claves del proyecto radica en la introducción de la Inteligencia Artificial (IA) para la evaluación de las acciones de juegos en los deportes de equipo. Los científicos han centrado el primer prototipo en el que trabajan en el baloncesto y aspiran a obtener modelos de análisis automáticos de las conductas deportivas. Para ello, registran todas las acciones que desarrollan los jugadores en la cancha mediante un conjunto de cámaras para después, en una segunda fase, describir lo que sucede durante la actividad para aplicar unos algoritmos complejos de razonamiento que permitan determinar las tácticas o tipos de jugada que ocurren en la escena.
Un análisis más objetivo

Según los investigadores, la gran ventaja de este tipo de sistemas es que aplican cierta objetividad al análisis del juego, sin tener que depender de un experto humano que estudie al rival y que pueda obtener resultados diferentes en función de su trayectoria, conocimiento o contexto. “Otra gran ventaja – añade Miguel Ángel Patricio – es la mayor cantidad de información que se puede procesar, dado que las máquinas tienen una mayor capacidad para esto que el ser humano”. En este sentido, esta línea de investigación avanza al ritmo con el que progresan las nuevas tecnologías. “Al inicio, su aplicación en el deporte causó cierto rechazo por la gran avalancha de datos que proporcionaban y que no se podían procesar, pero cada vez más se está entendiendo que la información que aportan las nuevas tecnologías es más concreta y útil para deportistas y entrenadores”, comenta otro de los autores de esta investigación, el profesor de la UPM, Ignacio Refoyo, que es integrante del equipo de entrenadores de baloncesto del Real Madrid C.F.

A través de la aplicación de técnicas de Inteligencia Artificial, en concreto aquellas relacionadas con los sistemas de extracción automática del conocimiento, el proyecto también pretende explotar la información de la actividad deportiva adquirida automáticamente. “Mediante estas técnicas – señala Patricio – se busca interpretar la gran cantidad de información adquirida para encontrar relaciones o patrones que, incluso para el experto en actividades deportivas, puedan ser desconocidos”. De esta forma, por ejemplo, se podrían averiguar algunas de las claves o razones, representados en datos, por las que algunos equipos ganan más o menos.

El Grupo de Inteligencia Artificial de la UC3M desarrolla de forma paralela otra línea de investigación para la aplicación de nuevos sensores para la evaluación del rendimiento deportivo. En concreto, estudian las posibilidades de las cámaras de tiempo de vuelo (time-of-flight cameras), por las que apuesta Microsoft para incorporar en su consola de videojuegos Xbox para interpretar los movimientos de los usuarios. El objetivo que persiguen los investigadores es utilizar este tipo de sensores en la biomecánica para representar tridimensionalmente los movimientos de los deportistas. Esto podría encontrar aplicaciones después, auguran, en otro tipo de actividades físicas diarias o incluso en la rehabilitación de lesiones que repercutan en la cinética o movimiento corporal humano.