UNIVERSITAT JAUME I

Más del 80% de los usuarios de medicamentos colabora en el reciclaje de estos productos a través de los punto de recogida ubicados en las más de 20.000 farmacias que participan con SIGRE, reciclándose 6 kilos por cada mil habitantes al mes. Estas son algunos de los datos que destacó Juan Carlos Mampaso, director general de SIGRE, Medicamento y Medio Ambiente, durante la conferencia impartida en el curso de verano de la Universitat Jaume I “Los residuos sólidos como fuente de materias primas y de energía” bajo el título “Gestión y reciclaje de los residuos de medicamentos”.

Éstos datos “evidencian la sensibilización de la sociedad ante la importancia de reciclar los residuos derivados de los medicamentos tanto desde el punto de vista medioambiental como sanitario” aseguró Mampaso, quien añadió que la evolución de la tasa de recogida de estos residuos se ha duplicado en los últimos cuatro años, y se incrementó en un 13% en 2009, año en que se recogieron 3.360 toneladas de medicamentos. “No obstante, la asignatura pendiente es el depósito no solo del medicamento sino también de sus cajas y envases para poder facilitar la identificación de los medicamentos, que por sus características, requieren un tratamiento específico” afirmó.

Juan Carlos Mampaso también destacó la valorización energética resultante del reciclaje de medicamentos, ya que parte de los residuos se aprovechan para generar electricidad, y de forma novedosa desde hace un año como combustible para plantas industriales como cementeras. “España es un país pionero en este ámbito ya que en la mayoría de países europeos se procede a la incineración del material recogido” apuntó el ponente.

Mampaso también explicó el procedimiento que SIGRE sigue para la recogida y reciclaje de los medicamentos y que se caracteriza por el control farmacéutico. Este control se explica por motivos de salud pública, dado que si la recogida se hace como la de otros productos existe riesgo de robo, manipulación e incluso de falsificación de los medicamentos. “El negocio de la falsificación está, por desgracia, cada vez más extendido, sobre todo con la venta a través de Internet. De hecho, el 10% de los medicamentos que se comercializan en el mundo son falsos, situación que se da sobre todo en países menos desarrollados” afirmó. En este sentido, el ponente destacó las campañas informativas lanzadas para concienciar de la importancia de tomar precauciones ante este problema y también hizo alusión a algunas pruebas piloto que están experimentándose para evitar la falsificación de medicamentos como la identificación de cada unidad de venta con un número o código bidimensional o incluso de chips de radiofrecuencia para cada envase.