UNIVERSITAT DE VALENCIA

Tras la caída del Califato de Abd al-Rahman III en el año 1006 se amplió el recinto en todas direcciones y la superficie pasó de 500 a 3.000 m2

Un equipo de arqueólogos de la Universitat de València ha establecido, fruto de una intervención arqueológica en el Castellet de Turís, que este recinto tuvo una secuencia de ocupación de cinco siglos continuados, entre el X y el XV. La intervención se ha desarrollado desde el pasado mes de marzo bajo la coordinación del profesor del Departament de Geografia Jorge Hermosilla y ha sido coordinada por el profesor del Departament de Prehistòria i José Luis Jiménez y el arqueólogo Enrique Díes.

La actuación es fruto del convenio suscrito entre el Ayuntamiento de Turís y la Universitat de València para acometer una primera fase de trabajos necesaria para completar la documentación para la rehabilitación y puesta en valor de el Castellet de Turís. Esta actuación ha sido requerida por el Ministerio de Fomento en relación con la subvención perteneciente al 1% Cultural, concedida al Ayuntamiento de Turís el 22 de diciembre de 2009.

La actuación arqueológica ha constatado que el Castellet de Turís comenzó formando parte del dispositivo de control territorial situado dentro de la órbita del Califato de Abd al-Rahman III. Esta primera construcción, fechada en el siglo X, tenía sólo 500 m2 y se componía de un torreón de planta rectangular (12 x 8 m) de unos 12 m de altura y de un oratorio, unidos por una doble muralla. La situación de inestabilidad provocada por la caída del Califato en el año 1006 afectó de manera directa al Castellet, que fue objeto de una gran ampliación en todas direcciones alcanzando una superficie de 3.000 m2.

Hasta el establecimiento del reino cristiano de Valencia, debió sufrir las consecuencias de su carácter fronterizo durante la dominación almorávide y almohade. A partir de 1238 y hasta la última década del siglo XV, el Castellet de Turís asumió el importante papel de centro organizador del señorío, donde residiría el poder o su representante y donde no sólo se almacenaba la producción de cereal, vino y aceite, sino que también se transformaba para su distribución. Los últimos propietarios medievales del señorío, los Borja, en 1491 decidieron trasladar su casa a un nuevo edificio construido en Turís, junto a la iglesia, –la actual ermita–. Este hecho debió determinar el final del Castellet, ya que la intervención arqueológica, apenas ha recuperado restos materiales posteriores a esa fecha, prueba evidente de que el Castellet se encontraba en situación de abandono. Hasta ese momento, debió desempeñar un papel importante hasta el punto de incorporar en el siglo XV una importante novedad, las armas de fuego y el necesario replanteo de la defensa del castillo, como han revelado los estudios documentales.

Equipo técnico de la intervención

El equipo técnico de la intervención se ha completado con los arqueólogos José Tierno y Alejandro Samper, así como la restauradora María José Nogueroles. De la búsqueda de archivos se ha encargado Bernardo Tomás bajo la supervisión del Profesor José María Cruselles, del Departament d’Història Medieval de la Universitat de València. Un grupo de estudiantes de la Licenciatura de Historia, Doctorado y Master de Arqueología de la Universitat de València ha realizado prácticas como complemento a su formación. Seis peones contratados por el Ayuntamiento de Turís se han encargado de las labores de remoción de tierras.

Con esta intervención arqueológica la Universitat de València ha recuperado una información de gran valor que será esencial para el Proyecto de Rehabilitación del Castellet de Turís que elabora el arquitecto Salvador Gil de cara a su puesta en valor. Con esta actuación, a la recuperación histórica se unirá la patrimonial, para orgullo y disfrute de Turís y sus gentes.