UNIVERSIDAD DE CÁDIZ

La Agencia de Calidad Sanitaria de , la Universidad de Cádiz y SADECA realizarán un estudio para promover estrategias de mejora en estos centros

La Universidad de Cádiz ha acogido ayer la firma de un entre la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, la propia institución universitaria y la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial (SADECA), con objeto de identificar los estándares o parámetros de referencia que permitan evaluar la de los pacientes en centros sanitarios, geriátricos y residencias de ancianos.

Esta identificación de estándares y su posterior evaluación permitirá incorporar las mejoras necesarias en estos centros, así como homogeneizar las acciones que disminuyan los efectos adversos en pacientes y usuarios. Para ello, se realizará un pilotaje en cinco centros de Andalucía: dos hospitales, dos centros de atención primaria y un geriátrico, analizando si la práctica clínica basada en los estándares identificados aumenta la seguridad de los pacientes y usuarios.

El de la UCA, , el director gerente de la Agencia de Calidad Sanitaria, dependiente de la Consejería de Salud, Antonio Torres, y la presidenta de SADECA, Marisa Dotor, han suscrito el convenio en el Rectorado, acompañados por el director general de Ciencias de la Salud, Juan Manuel Ignacio, y el profesor titular de Enfermería y Fisioterapia, Emilio Ignacio.

Sales ha destacado “su importancia y éxito, y por eso la Universidad de Cádiz en el marco de las funciones que le son inherentes apoya estas investigaciones que consideramos vitales y necesarias”. Torres ha explicado que el proyecto será un “modelo operativo de mejora, sobre todo en pacientes crónicos”. Y por su parte, Dotor aclaró que las instituciones implicadas son “actores garantes para el buen fin de este proyecto”, ya que cuentan con una experiencia previa en calidad, en los centros de salud.

Este modelo de seguridad del paciente en centros sanitarios y socio sanitarios supone un avance en las políticas de calidad y seguridad impulsadas por la Consejería de Salud, y pretende servir de base para medir patrones de seguridad en estos centros, sirviendo de referencia para los profesionales de la salud, para los que supondrá una especie de ‘guía de trabajo’ para su práctica clínica.

El convenio de colaboración entre las tres instituciones tiene una duración de tres años, y una cuantía de 60.000 euros, aportados por la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial y que gestionará la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, que será la encargada de gestionar los recursos necesarios para la realización de dicho proyecto, que contará con el apoyo técnico de la Universidad de Cádiz.

El acuerdo se enmarca en la actividad de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía a través del Observatorio para la Seguridad del Paciente, y persigue garantizar una asistencia sanitaria segura para los usuarios de los servicios sanitarios, ampliando en esta ocasión su marco de actuación a centros como los geriátricos y las residencias de ancianos.

En este sentido, el Ministerio de Sanidad y Política Social y la Universidad de Cádiz han desarrollado, en los últimos tres años, un modelo de seguridad para los cuidados de los pacientes hospitalizados. Este modelo, que ha sido liderado por profesores UCA, está sirviendo para evaluar y mejorar la seguridad de los pacientes que ingresan en los hospitales de todo el país.

La importancia de la disminución y erradicación de efectos adversos en la práctica clínica también ha generado el interés de la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial, quien ha impulsado este convenio en colaboración con la Universidad de Cádiz, quien tutorizará el proyecto mediante un profesor doctor experto en calidad asistencial.

Antes de comenzar con el estudio, el convenio recoge que se realizará una revisión bibliográfica relacionada con la seguridad del paciente, para posteriormente llevar a cabo el estudio basado en la técnica de investigación cualitativa `Metaplan´. En los cinco centros donde se desarrollará el pilotaje se trabajará con muestras aleatorias de 50-70 casos, y la recogida de datos se llevará a cabo directamente por investigadores previamente entrenados.

Una vez puesto en marcha el modelo de seguridad, se analizará si el cumplimiento de los estándares se correlaciona con indicadores de resultados en materia de mejora de la seguridad de la asistencia y en la percepción de usuarios y pacientes.