UNIVERSIDAD DE ALICANTE

La Universidad de Alicante intenta combatir la repentina y peligrosa proliferación en la zona de Dénia, de unas medusas impropias del Mediterráneo, de picadura dolorosa, que puede ser especialmente dañinas por la acumulación de roces que pueden producir al formar enjambres de numerosos individuos. En el verano de 2008 fueron atendidas por su picadura 2.500 personas en una playa de esa localidad. Su abundancia se considera inusual al ser una especie de aguas tropicales.

La UA, a través de su instituto para el Estudio del Medio “Ramon Margalef”, coordina al respecto un proyecto de investigación denominado Cubomed, que forma parte del programa LIFE de la Unión Europea, y que entre otras cosas trata de averiguar el porqué de las altas densidades de población que se han observando y que en la Comunidad Valenciana se concetran especialmente en la zona de Dénia. Al proyecto también está asociado el instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (). Aparte de la Comisión Europea el proyecto cuenta con financiación del Ministerio de Medio Ambiente y la Consellería de Medio Ambiente.

Se trata de un animal pequeño, una cubomedusa de la especie carybdea marsupialis, de pocos centímetros de tamaño, tentáculos aparte. Las cubomedusas, de las que hay unas 50 especies registradas, deben su nombre a la forma cúbica de su umbrella (cabeza).

Lo que intriga a los científicos es la repentina explosión demográfica de individuos de esta especie, que antes de veían en contadas ocasiones y en solitario o en grupos reducidos al corresponder su distribución natural a aguas tropicales y subtropicales del Índico, el Pacífico y el Caribe.

“Se tiene constancia de la presencia de estas medusas en el Mediterráneo al menos desde 1878, en el Adriático, y de hecho es conocida por los viejos del lugar, pero ellos mismos se sorprenden de ver la densidad de los grupos que están apareciendo”, indica Just Bayle, profesor de Ciencias del Mar de la UA y director de este proyecto de investigación, iniciado hace un año y que tendrá una duración total de 60 meses. Actualmente los científicos ignoran la vía de colonización de la región mediterránea.

El proyecto Cubomed surgió a raíz un suceso de elevadísimos frecuencias de picaduras en el puesto de la Cruz Roja en la Playa del Raset, colindante al puerto de Dénia por el norte, hace dos años, cuando se produjo la asistencia de más de 2.500 personas desde junio a agosto. Este elevado número de picaduras no se había producido nunca antes a nivel mundial. El primero objetivo es, según indica la web del proyecto “proponer un conjunto de soluciones que reduzcan su población y su tasa de crecimiento” para evitar sus proliferaciones masivas.

El trabajo científico de los consiste en establecer el ciclo biológico de estos organismos y qué factores ambientales determinan su concentración. “Por el momento nos hemos dado cuenta de que se concentran en sitios de salinidad más baja de lo normal, cosa que ocurre en la zona de Dénia donde vierten caudales de agua dulce al mar. Hay oros parámetros, aunque no parecen tan significativos, como la topografía de la costa con áreas resguardadas”, señala Bayle. También se persigue averiguar su impacto sobre el equilibrio del ecosistema.

El proyecto incluye la colaboración de voluntarios para el avistamiento de enjambres, que se pretende ampliar a todo el Mediterráneo español, y recogida de ejemplares.

http://www.cubomed.com/home/que-es-cubomed

En las fotos, ejemplares de carybdea marsupialis e investigadores capturando muestras.