La Universidad de La Rioja (UR) ha presentado un estudio de inserción laboral de los doctores en que han leído su tesis doctoral desde la creación de la UR en 1992: 63 de los 64 doctores se encuentran trabajando actualmente en los sectores públicos o privados de La Rioja (40), en España (18) o en el extranjero (5).

El estudio ha sido elaborado por la Comisión de Química y Sociedad del Departamento de Química de la Universidad de La Rioja.

Desde 1992, la Universidad de La Rioja ha concedido el máximo grado académico -el Doctorado- a 237 nuevos doctores, por lo que los doctores en Química suponen un 27% del total.

Según el estudio, el porcentaje de doctores en Química formados en la Universidad de La Rioja que se encuentran actualmente trabajando superan el 98%. De acuerdo con la citada Comisión, estos resultados de inserción laboral muestran el valor que el mercado de trabajo otorga al conocimiento y ala formación que alcanzan los profesionales que han obtenido el título de doctor.

De los 64 investigadores formados en la UR, 40 trabajan en La Rioja, o sea (es decir, alrededor de 2 de cada 3 se quedan en nuestra región), dando valor a los sectores productivos riojanos. Si nos vamos al otro extremo, los que se encuentran en el extranjero, están trabajando en empresas y centros de investigación en EEUU, China o distintos países europeos. Esto indica, según el estudio, que la formación de Doctorado tiene un notable reconocimiento internacional.

Frente a la idea generalizada de que los doctores son trabajadores preparados para desempeñar labores en las propias universidades, las cifras del estudio señalan que 17 de los 64, o sea 1 de cada 4, trabajan directamente en empresas, desarrollando el potencial de I+D+i propia de éstas. Además, otros 7 de ellos trabajan en centros de investigación aplicada, desarrollando trabajos de I+D+i directa e inmediatamente aplicables a los sectores empresariales que atienden. Si sumamos estos dos últimos grupos (doctores en empresa y doctores en centros tecnológicos) se infiere que aproximadamente 1 de cada 3 doctores formados por le Departamento de Química de la UR se dedican de forma directa a hacer más competitivas las empresas mediante el conocimiento y la investigación.

Los demás doctores (los empleados en universidades, administraciones públicas y otros) que no trabajan de forma directa para el tejido productivo, lo hacen de forma indirecta y a más largo plazo, según el estudio, con estudios, proyectos y actividades que aportan conocimiento que también redunda en beneficio de nuestra sociedad en general.

Más allá de los datos, el estudio concluye que, actualmente, estamos asistiendo a una constante toma de medidas de urgencia para paliar los efectos de la crisis que nos asola, medidas para mejorar la economía, para generar empleo… Estas medidas, según el estudio, no dejan de ser medidas urgentes y muchas veces previstas a corto plazo. Los resultados de este estudio muestran que la medida más importante con efectos a largo plazo que se puede proponer es la formación de los trabajadores y el impulso de la economía del conocimiento. Y dentro de esta línea de actuación, la formación de investigadores doctores es un aspecto vital para salir de la crisis actual y prevenir que se produzcan otras venideras.