UNIVERSITAT JAUME I

Durante la , el bando nacional consideraba importantísimo llegar a Vinaròs para cerrar las comunicaciones de los republicanos entre Barcelona y Valencia y con la entrada a esta ciudad, Vinaròs se convertiría en la cabecera del eje mediterráneo. Así lo ha señalado Josep Miquel Santacreu, de la Universidad de Alicante, en la primera de las conferencias del curso de verano “La Batalla de Levante en la Española: una victoria olvidada” que se celebra hasta el viernes 16 de julio en el hotel Orange de Benicàssim.

Josep Miquel Santacreu ha señalado que a le atraía particularmente “llegar al Mediterráneo” y que “primero el puerto de Vinaròs y luego el Grao de Castellón serían fundamentales para suministrar armas y alimentos a los soldados, teniendo una gran importancia para la guerra y la estructuración del eje del Mediterráneo”. Asimismo, ha explicado que “la Batalla de Levante se desarrolla en todos los puertos de retaguardia del Mediterráneo”.

El profesor de la Universidad de Alicante ha destacado que en la Batalla de Levante “luchan entre 14 y 15 divisiones de cada lado siendo la batalla de la Guerra Civil donde más soldados hay luchando al mismo tiempo” y ha explicado que geográficamente, esta batalla “está situada entre dos ofensivas republicanas fracasadas: la de Teruel y la del Ebro” y que “se desarrolla en diferentes frentes: una línea costera desde Benicarló y Peñíscola, pasando por Alcalá de Xivert y Oropesa, una línea interior y una desde la zona de Teruel”.

Santacreu ha recordado las destrucciones que se producen en la zona de Levante con esta batalla, donde hubo “depósitos de combustibles bombardeados en Castellón o donde ciudades como Nules quedaron destrozadas” y ha considerado que “las víctimas fueron los niños, las familias y la resistencia al tiempo que las ciudades quedaron destruidas”.

El profesor ha expresado que hoy en día “quedan muchos restos de esta batalla en las comarcas de Castellón que constituyen un patrimonio” y ha dado numerosos ejemplos de publicaciones de periódicos como “Mediterráneo”, “El Heraldo de Castellón” o “El Mercantil Valenciano” que van informando de la Batalla de Levante a medida que se desarrolla y que se convierten en importantes documentos históricos.

Los errores del bando republicano

El principal problema del gobierno republicano fue la desaparición en los primeros momentos del enfrentamiento del ejército regular republicano, según ha destacado el especialista en historia contemporánea Eladi Mainar quien ha hecho un recorrido por la Guerra Civil española, desde el punto de vista de la estrategia militar de cada bando.

Mainar ha resaltado como uno de los principales problemas el hecho de que los anarquistas quisieran hacer la revolución social en todos los ámbitos al mismo tiempo que ganar la guerra, lo cual era incompatible. “Los republicanos crearon una fuerza civil como fueron las milicias voluntarias donde se discutía casi todo y que difícilmente podían hacer frente a un ejército regular”, ha señalado, indicando que pasaron al menos dos años hasta que el bando republicano alcanzó una estrategia militar. Por contra, el bando sublevado poseía un mando único y una severa disciplina que ayudaron a imponerse. El historiador ha resaltado que donde triunfaban los militares insurgentes tenían el apoyo de la sociedad civil gracias al respaldo de la iglesia y de los partidos de derechas que aceptaban la autoridad y la disciplina sin ninguna fisura, lo que hizo a que pudieran afianzarse mientras esperaban la ayuda exterior.

La situación geoestratégica europea condicionó también de forma notable el resultado de la Guerra Civil española, según Mainar, quien considera que “el apoyo de las potencias internacionales fue imprescindible porque Franco ganará la guerra”. La República se encontró con el peor escenario político inimaginable, considera el historiador, siendo el británico el gobierno que más responsabilidad tuvo en esta cuestión. Promovieron un tratado de no intervención, que al fin y al cabo resultó una “farsa internacional”, lo cual favoreció al bando franquista, ha asegurado. Los británicos tenían más miedo de los comunistas que de los fascistas, ha indicado, ya que pensaban que otra guerra europea los conduciría a una revolución social que los afectaría de pleno. Incluso Chamberlain dijo en una ocasión: “Franco es una persona en quien se puede confiar”. En cuanto al respaldo de la URSS al gobierno republicano, considera que no son dos situaciones comparables ni por el volumen ni por la calidad de la ayuda.

Con respecto a la batalla de Levante o, como Mainar prefiere decir, de Valencia, fue una batalla cruenta y dura donde la defensa que hizo la República fue una gran victoria gracias a la línea XYZ, un sistema de fortificaciones en profundidad construido por los republicanos al norte de Valencia para defender la ciudad. Se trata de una batalla sobre la que el historiador ha destacado que aún queda mucho por estudiar.