UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El de la Universidad de Navarra participa en un proyecto sobre el cáncer más frecuente en niños

El Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra y el Instituto Nacional para la Salud e Investigación Médica (INSERM) de Toulouse han puesto en marcha un acuerdo de investigación para luchar contra la leucemia aguda linfoblástica. El proyecto CITTIL (Cooperación para la Investigación Transpirenaica en la Terapia Innovadora de la Leucemia) está financiado por el () de la con 1,2 millones de euros.

La leucemia aguda linfoblástica es el tipo de cáncer más frecuente en los niños y uno de los más comunes entre los tumores hematológicos en adultos. A pesar de los avances obtenidos con las nuevas fórmulas de quimioterapia, más de un 20% en los niños y del 60% en los adultos fallece tras sufrir una recaída.

“El avance en el tratamiento de esta enfermedad dependerá del conocimiento de sus mecanismos, así como de las causas de resistencia a las terapias establecidas. En este sentido, las líneas de investigación del proyecto CITTIL se centran en estudiar los factores genéticos y epigenéticos, y en el desarrollo de nuevos fármacos basados en los mecanismos que están implicados en la enfermedad”, explican los doctores Xabier Agirre y Felipe Prósper, del Laboratorio de Síndromes Mieloproliferativos del CIMA.

Según el Dr. José A. Martínez Climent, investigador del Laboratorio de Oncología Molecular del CIMA, “los resultados obtenidos hasta ahora indican que las alteraciones genéticas y epigenéticas son claves para el pronóstico de la enfermedad y, además, permiten predecir la respuesta a tratamientos relativamente selectivos”.

Aplicación clínica

Tanto el CIMA como el INSERM tienen una amplia experiencia en el estudio de la leucemia aguda linfoblástica. “Además, los dos grupos compaginamos nuestra labor con la asistencial (en la Clínica Universidad de Navarra y en el Hospital de Purpan de Toulouse, respectivamente). De este modo, una vez que se determinen nuevos mecanismos de desarrollo de la enfermedad y se diseñen nuevos tratamientos, se podrán iniciar los estudios clínicos en , lo que añade un interés traslacional al proyecto”, reconocen los del CIMA.