UNIVERSITAT DE VALENCIA

Tirant permite reducir el coste de la producción de que tendrían precios desorbitados para el

La Universitat de València está bien posicionada en los principales ranking de investigación del mundo y uno de los puntos fuertes desde hace dos años para llegar a esta excelencia son las ventajas que el Tirant ha aportado a la .

Con las simulaciones desarrolladas con Tirant se consigue reducir el coste de muchos estudios que de otra manera se deberían hacer en un laboratorio, y para ello construir muchos prototipos (en el caso de los proyectos sobre motores) o cultivar varios objetivos (en el caso de la búsqueda farmacológica). Así, Tirant colabora en aumentar el ritmo de la investigación gracias a las altas velocidades de cómputo, y también tiene una tarea de compromiso social. Ésta viene dada porque se reduce tanto el coste de la producción de fármacos que medicamentos con precios desorbitados para el Tercer Mundo pasan a tener un coste aceptable y es factible luchar contra enfermedades como por ejemplo la malaria.

El supercomputador Tirant, alojado en la Universitat de València y administrado por el Servei d’Informàtica, acaba de cumplir dos años y se ha convertido en el referente valenciano del mundo de la supercomputación y cálculo científico. Tirant no es sólo un servicio de la Universitat de València sino que está al alcance de todos los científicos valencianos.

El trabajo de un ordenador durante 900 años

En los dos años de trabajo, Tirant ha ofrecido a sus usuarios más de 8 millones de horas de cómputo, lo que equivale al trabajo de un ordenador de sobremesa durante 900 años sin descansar ni un instante. Es decir, en un día resuelve el trabajo que un ordenador personal realizaría en un año y cinco meses. Ese tiempo ha sido distribuido de manera homogénea entre cuatro grandes áreas de conocimiento, como son “química y ciencia y tecnología de los materiales”, “biomedicina y ciencias de la salud”, “física e ingeniería” y “astrofísica y ciencias del espacio y de la tierra”.

“Después de estos dos años y de la implicación de la comunidad científica, se ha demostrado que hace falta una ampliación urgente para acelerar la obtención de resultados de las investigaciones que lo utilizan”, explica José Antonio Vázquez, director del Servei d’Informàtica, quien añade que los mismos usuarios piden una ampliación computacional, que ha de ir acompañada de un acondicionamiento eléctrico y térmico. Paralelamente, se hace necesaria una potenciación en cuanto a recursos humanos por garantizar su administración y el apoyo técnico a los usuarios.

Ampliación y Campus de Excelencia

Esta ampliación, además, es una de las propuestas del Campus de Excelencia Internacional, aspecto que sitúa a Tirant como una de las propuestas estratégicas de futuro. De hecho, Tirant ha pasado de ser un nodo de la Universitat de València –dentro de – a ser el centro de supercomputación valenciano ‘de facto’.

“A pesar de que la Universitat de València tiene asignado sólo el 20%, de uso del supercomputador, actualmente se está en una media del 50% gracias al uso intensivo de su comunidad ”, apuntan Alejandro Soriano y Gabriel Aparicio, analistas de sistemas del Servei d’Informàtica. De hecho, el 40,57% de los proyectos que hacen uso proceden de esta institución académica, el 37,40% es de colaboraciones y en el 22,03 % la procedencia es externa, según los datos del último informe del 15 de julio. Entre los usuarios locales de Tirant hay científicos de institutos y grupos de investigación de la Universitat de València, pero también cuenta con grupos de investigación líderes en otras universidades valencianas, como la Universidad Politécnica de Valencia o la Universidad Miguel Hernández, además de importantes colaboraciones con instituciones, fundaciones y otras entidades del tejido investigador valenciano.

El uso de Tirant es equitativo según las distintas áreas de conocimiento que abarca. Así, la mayoría de usuarios son de Física e Ingeniería. El IFIC (centro mixto de la Universitat y del CSIC) es uno de los mayores consumidores de recursos del supercomputador Tirant. Los proyectos netamente de la Universitat de València representan un 40%, mientras que casi un 60% son de colaboraciones o de grupos externos.

Aplicaciones

Los 512 procesadores, el TeraByte de memoria RAM (más de mil veces el que tiene un ordenador convencional) y los cerca de 14 TeraBytes de disco duro (unas cien veces el que tiene un ordenador convencional) que ofrece Tirant a sus usuarios se aprovechan para cosas tan diversas que van del trabajo más pequeño (estudios de reacciones químicas para encontrar luz en procesos metabólicos) hasta el más grande (estudios de la evolución de agujeros negros en la búsqueda de respuestas sobre la composición del universo). Además, también hay interesantes estudios biomédicos como el estudio genómico de varias especies, simulaciones que buscan vulnerabilidades en los virus más actuales con el fin de encontrar los fármacos que tengan una probabilidad de eficacia mayor y se puedan fabricar de manera industrial con presupuestos menores. En la vertiente más industrial, están en marcha proyectos que desarrollan simulaciones en el mundo del motor, para optimizar la transferencia interna de fluidos y así la eficiencia de los coches del futuro.

Tirant nació en el año 2008 fruto de una colaboración con el BSC-CNS (Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación), y entró a formar parte de la (Red Española de Supercomputación), como uno de sus ocho nodos distribuidos por todo el Estado y ya desde el inicio se situó entre los 500 computadores más potentes del mundo (www.top500.org).

Tras su instalación, a mediados de junio de 2008 empezaron a ejecutarse en Tirant los primeros trabajos de simulación científica realizados por grupos de investigación de la Universitat de València. A medida que los buenos resultados de Tirant llegaban, la noticia se iba extendiendo entre los círculos del mundo investigador valenciano y es cuando Tirant pasa de ser un servicio exclusivo de la Universitat de València para convertirse en el servicio valenciano de supercomputación.