UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Expertos en Nutrición de la Universidad de Navarra buscan voluntarios entre 20 y 65 años con u y alteraciones metabólicas asociadas

“En vacaciones solemos modificar la frecuencia y la intensidad de la actividad física que realizamos, por lo que conviene adecuar el consumo de alimentos. Esto se puede hacer manteniendo las pautas saludables del resto del año pero adaptándolas al verano: consumir más ensaladas, en detrimento de los cocidos y pucheros del invierno; legumbres, arroz y pasta en ensalada; optar por carnes magras y pescados con fruta de postre; y ser moderados en las cenas”. Así lo asegura la profesora , dietista-nutricionista integrante del grupo de investigación sobre obesidad de la Universidad de Navarra.

Este equipo de investigación multidisciplinar, perteneciente al departamento de Ciencias de la Alimentación, Fisiología y Toxicología de la Facultad de Farmacia, está llevando a cabo distintos estudios, entre ellos algunos financiados por el y el , coordinados por las doctoras María Jesús Moreno y Marian Zulet.

Su objetivo consiste en promover la prevención y el tratamiento nutricional de la obesidad y sus enfermedades asociadas -hipertensión, hipercolesterolemia, resistencia a la insulina y diabetes-. “Y para poder desarrollarlos buscamos voluntarios, hombres y mujeres entre 20 y 65 años, que quieran mejorar su salud, disminuyendo los factores de riesgo ligados a su sobrepeso y obesidad”, explican las investigadoras.
Los participantes -que pueden obtener más información en el 948 425600 extensiones 6633 y 6582, el 616 24 46 55 o el correo voluntariosnut@unav.es-contarán con el seguimiento gratuito de un equipo multidisciplinar formado por un médico, una enfermera, dietistas y farmacéuticos durante todo el tiempo que dura el proyecto.

Evitar las salsas y la comida no refrigerada

Santiago Navas, de la Unidad Metabólica de la Universidad de Navarra, añade como consejo de alimentación para el verano evitar las salsas muy energéticas: “También las de elaboración casera o que tengan huevo, debido al riesgo de intoxicaciones, así como ser precavido con los establecimientos cuya refrigeración o conservación de los alimentaos nos resulte dudosa. Lo mismo sucede con la comida elaborada en casa para comer fuera. En este caso hay que intentar mantenerla a temperatura constante en neveras, etc., para reducir posibles riesgos”.

Por último, el experto recomienda mantener una buena hidratación en los días de sol y playa y en las jornadas de turismo, “preferiblemente con agua mineral. Más aún en el caso de los niños, para que no abusen de los refrescos. En el de los adultos, conviene eliminar el alcohol. Respecto a la comida, el bocadillo y la fruta representan buenas opciones si pasamos el día fuera de casa”.