UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Las diferencias clínicas y bioquímicas según el sexo, analizadas en una tesis doctoral presentada en la UPV/EHU

La doctora Elena Zubillaga ha estudiado a 109 y 120 ingresados por . En todos los casos, la única causa de la enfermedad era la arterial. Concretamente, ha analizado, por sexos, las diferencias clínicas, bioquímicas y ecocardiográficas entre los . Asimismo, ha analizado la relación existente entre los datos proporcionados por los marcadores séricos sobre el metabolismo del colágeno (proteína) en el y su función sistólica o contracción, ya que las alteraciones que se producen en el metabolismo (procesos de síntesis y degradación) del colágeno miocárdico se asocian a determinadas situaciones clínicas.

Zubillaga ha presentado en la UPV/EHU una tesis doctoral titulada Aspectos diferenciales de la insuficiencia cardíaca de origen hipertensivo en mujeres y varones. Enfoque clínico y bioquímico, basada en los resultados del citado estudio.

Las mujeres, 78; los hombres, 71

Según las conclusiones de Zubillaga, hay ciertas características diferenciales entre las mujeres y los hombres que sufren insuficiencia cardíaca por hipertensión. Las mujeres tienden a ser mayores: entre los pacientes estudiados, la edad media de las mujeres es de 78 años, mientras que la de los hombres es de 71. Por otra parte, las mujeres sufren peor clase funcional en fase estable: tanto unas como otros se fatigan con un mínimo esfuerzo físico, pero ellas con más facilidad que ellos. En cuanto al tiempo de evolución de la insuficiencia cardíaca, las mujeres pasan como media 848 días desde que se les realiza un primer diagnóstico hasta el momento del estudio en el que se basa la tesis (hospitalización), y los hombres, 1.378. Según Zubillaga, esto puede deberse a varias razones, como, por ejemplo, que las mujeres acudan más tarde al médico o que su resistencia a la enfermedad sea mayor.

También hay diferencias entre sexos en cuanto a la fracción de eyección, que mide la fuerza que realiza el corazón para la contracción (en qué proporción se contrae el volumen del ventrículo izquierdo cuando está en función sistólica). Cuanto mayor sea dicha fracción, mejor. La tesis concluye que la fracción de eyección del corazón de las mujeres es visiblemente mayor que la de los hombres: ellas muestran una proporción media del 62,4 %, mientras que ellos del 53,8 %.

El nivel de contracción del corazón, normal

Aun padeciendo insuficiencia cardíaca, los resultados dados en la fracción de eyección se consideran normales, sobre todo los de las mujeres (la cifra comienza a ser preocupante cuando baja del 50 %). Según Zubillaga, esto puede deberse a la estabilización: después de un considerable empeoramiento al comienzo de la enfermedad, la situación tiende a calmarse. Precisamente por eso, tal y como se concluye en la tesis, cuanto más mayores sean los pacientes (bien sean hombres o mujeres), mayor es también la fracción de eyección.

En relación con la citada fracción de eyección, Zubillaga también ha estudiado el metabolismo del colágeno miocárdico de los pacientes. No ha encontrado diferencias notables por sexos, pero sí algunas relacionadas con la edad y la fracción de eyección. Concretamente, los marcadores séricos del proceso de degradación del colágeno muestran una relación inversamente proporcional con la edad y la fracción de eyección. Es decir, a mayor edad, además de ser mayor la fracción de eyección, más se reduce la degradación del colágeno, independientemente del sexo.

Sobre la autora

Elena Zubillaga Azpiroz (San Sebastián, 1980) es licenciada en . Ha redactado la tesis bajo la dirección de Ramón Querejeta, cardiólogo del Hospital Donostia, y la ha presentado en el Departamento de Cirugía y de la UPV/EHU en Basurto. Ha realizado la tesis en la Unidad Docente de San Sebastián de la Facultad de y Odontología de la UPV/EHU, y también ha trabajado en colaboración con los del Centro de Investigación de Aplicada () de la Universidad de Navarra. Actualmente, Zubillaga es médico en el Hospital Donostia.