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Andrés López Mirón es el director del Centro de Apoyo Tecnológico (CAT) de la Universidad Rey Juan Carlos. Es licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, en la especialidad de Ciencia de los Materiales e Metalúrgica. Después de realizar estudios de posgrado en el Fraunhofer Institut de , regresó a España en la década de los 80 para trabajar en la industria. Primero en el sector , después en Ibertest, dedicándose a la fabricación y la comercialización de máquinas de Control de Calidad de materiales y, para concluir como director de del colegio de aparejadores de Toledo. Participó en el diseño del proyecto de este Centro de investigación y le ofrecieron la posibilidad de dirigir el CAT. Con su creación en 2001, López Mirón va camino de la década al frente de este exitoso centro.

¿Cuál es el motivo principal por el que surge el CAT?

En torno al año 2000, surgió la necesidad de crear un centro donde hubiera una serie de técnicas de apoyo a la investigación. Tal necesidad tiene su raíz en el campus de Móstoles, es decir, donde se encuentran las carreras tecnológicas. Así, en 2001 se crea el CAT. Este centro es dependiente del Vicerrectorado de Investigación de la universidad.

¿Cuáles son los objetivos del centro?

Fundamentalmente, da apoyo a la investigación. Desde 2001, tenía unas ideas claras de apoyo tecnológico a la investigación, apoyo a la docencia, ya que en este centro se realizan clases prácticas de los diferentes Grados que oferta nuestra universidad, y también sirve como soporte técnico a las empresas del entorno. Con estos cuatro objetivos, este año pasado, el CAT superó una facturación mayor de 100 mil euros, con un retorno del 75% del gasto presupuestario destinado al funcionamiento del centro.

¿Qué sistema utiliza el CAT?

El centro funciona mediante un sistema de tarifas, moduladas en función de si el cliente proviene de la universidad, de un organismo público o si es un cliente externo. Como ya he dicho, con este sistema se ha logrado un retorno de un 75% del de gasto, lo cual, para una infraestructura de investigación, es bastante importante.

¿Cuál puede ser la virtud que diferencie a este centro de otros similares?

Puede ser el carácter de servicio externo y de trabajo con empresas que demandan diferentes servicios técnicos. A través de estas tarifas o de convenios que se han establecido con diferentes empresas se ha conseguido un retorno que ha permitido seguir en estos diez años la evolución del centro: primero fueron las unidades de Móstoles, después las de Alcorcón… y el modelo ha ido creciendo, porque se ha visto que era un modelo lógico y razonable para el tamaño de nuestra universidad.

¿Qué tipo de infraestructuras tiene el CAT?

Son servicios centrales, que es donde están todas las técnicas de carácter horizontal que dan servicio a los departamentos de nuestra universidad. Estos servicios se componen, en el campus de Móstoles, de la Unidad de Microscopía Electrónica, la Unidad de Técnicas Instrumentales, la Unidad de Calidad, la Unidad de y del Taller Mecánico. Más tarde, en 2005, se creó en el de Alcorcón, la Unidad de Animalario y la Unidad de Genómica. Este centro ha desarrollado siempre su actividad con un claro carácter de soporte y ayuda a la industria, dando servicio a las empresas del entorno, tanto multinacionales como pequeñas pymes.

¿Qué relación mantiene el centro con el Vicerrectorado de Investigación?

Es magnífica. Lo que hemos encontrado siempre ha sido un apoyo total para el desarrollo de nuestras infraestructuras. A todo esto hay que sumarle la labor de la Comunidad de Madrid por su financiación con los fondos FEDER.

¿Cómo han afectado los recortes presupuestarios, derivados de la crisis económica, al CAT?

No cabe duda que siempre afectan este tipo de restricciones, sobre todo en este último año, pero nosotros, gracias a nuestra posición de plena consolidación, no nos han afectado prácticamente.

¿Es necesario que el Estado invierta más en la investigación?

Sin duda. Que la investigación es la mejor inversión de un país, está sobradamente sabido. Y el siempre te dirá que se necesita una mayor inversión. Pero, yo quiero resaltar el gran esfuerzo que han hecho tanto la comunitaria, como la estatal.

Usted, ¿compatibiliza la gestión con la investigación?

No. Recientemente me dedico más al campo de la gestión. Esto nos suele pasar a todos con la edad: empieza uno haciendo una labor más técnica y termina pasándose a la dirección del centro, el control presupuestario y de personal…

¿Qué puede hacer el CAT para tener una mayor proyección a nivel nacional?

Es uno de los objetivos que tiene este centro. De hecho, el centro puede gozar de la certificación EFQM de los servicios de apoyo a la investigación en breves, ya que éste, está en proceso. Hay muy pocos en todo el país. Esta universidad, con apenas 15 años, es un centro pionero en cuanto a la gestión informática de este tipo de servicios.

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