UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

La coordinadora del Curso de Formación en de la Universidad Autónoma de Madrid Alicia Lorenzo afirma que esta disciplina es muy útil en cuestiones emocionales, como la

La coordinadora del Curso de Formación Superior en Musicoterapia de la Universidad Autónoma de Madrid Alicia Lorenzo ha asegurado ayer que la musicoterapia no cura, pero ayuda a llevar las enfermedades con más dignidad y calidad de vida, sacando lo bueno que tiene la persona y lo que funciona de ella. En cuestiones emocionales como la depresión, esta disciplina puede ayudar al enfermo a salir de ella.

Alicia Lorenzo ha realizado estas declaraciones durante el transcurso del seminario “Introducción a la musicoterapia aplicada”, que organiza el Centro Olavide en Carmona en colaboración con el Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental, la Diputación de Sevilla y Cajasol. En dicho curso la profesora ha impartido la conferencia “Musicoterapia en distintos ámbitos y colectivos”.

Según Lorenzo, la musicoterapia es el uso de la música, del sonido y de sus elementos, como el ritmo o la melodía, para obtener objetivos terapéuticos. A través de ella se puede trabajar con bebés, ancianos, personas en coma, niños con o sin patologías, adolescentes… en general, con toda la población. Es una disciplina estética adaptable a los niveles de funcionalidad de las personas.

“El uso de la musicoterapia con mamás embarazadas es muy interesante porque la música trabaja todo el aspecto emocional, sobre todo en las mujeres primerizas, que experimentan un nivel elevado de ansiedad y miedo. Además también sirve para crear un vínculo sano con los bebés. Trabajamos además con bebés en la UCI pediátrica, con bebés de riesgo o niños sanos con sus mamás, para crear una relación estrecha entre ambos. En la sociedad actual hemos perdido la tradición, el sentido común y lo natural: Antes las madres mecían, cantaban a los niños… ahora tienen miedo de cantarles porque dicen que no saben, se van a trabajar y no están con ellos…”, explica Lorenzo. La educación de niños con problemas de déficit de atención y conducta o con necesidades educativas especiales es otro de los ámbitos en los que puede ayudar esta disciplina.

Desde el punto de vista físico, niños con parálisis cerebral han mejorado mucho la coordinación a través de la práctica de instrumentos como tocar tambores, baterías o platillos. La mejora de la respiración o el aumento de la capacidad pulmonar también se pueden conseguir a través de silbatos o instrumentos de viento; la vocalización también a través del canto. A nivel psicológico se pueden consiguen logros importantes, como reducir la ansiedad o el miedo.

La musicoterapia es una disciplina que no está aún reconocida porque no existe en ninguna carrera universitaria, sólo en másteres o posgrados. “Paradójicamente, aunque España es un país donde nos gusta mucho cantar y bailar, la música en los planes de estudios es una maría y si no la apruebas no pasa nada. El hecho de que la música es sólo un entretenimiento está muy arraigado en nuestra cultura. Además, en España somos muy reacios a las terapias. Entonces las dos palabras en una dan poca credibilidad, por lo que nos está siendo muy difícil ganarnos el reconocimiento de la gente, algo que nos va a llevar mucho tiempo y a hacer planes de formación serios y rigurosos”, concluye Alicia Lorenzo.