UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El trabajo, en el que participa el CABD (centro mixto de la UPO, el y la ) esclarece por qué el gen considerado marcador de riesgo de la origina su desarrollo

Un equipo internacional, con participación del (CSIC), y del (), ha logrado identificar una de las causas moleculares de la predisposición genética a padecer . El trabajo, que aparece publicado en el último número de la , esclarece por qué el gen EIF3H, considerado marcador de riesgo de la , contribuye al desarrollo de la enfermedad.

La investigación es fruto de la colaboración de los grupos dirigidos por José Luis Gómez-Skarmeta, del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, centro mixto del CSIC, la Universidad Pablo de Olavide y la Junta de Andalucía; por Miguel Manzanares, del Departamento de Biología del Desarrollo Cardiovascular del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, en Madrid, y por Richard Houlston, del Institute of Cancer Research (Reino Unido).

Tras realizar experimentos con ratones, ranas y peces, así como estudios en cultivos celulares humanos y ensayos de conformación tridimensional de , los investigadores han observado que una región no codificante próxima al gen EIF3H contribuye a regular su expresión. “En condiciones normales, esta región provoca que la expresión del gen se encuentre reprimida. Sin embargo, en pacientes con riesgo a padecer cáncer colorectal existe una mutación de un nucleótido en esta región que impide que actúe como regulador negativo de dicho gen, por lo que sus niveles se incrementan y el riesgo de sufrir dicho tipo de cáncer aumenta”, explica el investigador del CSIC José Luis Gómez-Skarmeta.

Estudios anteriores de asociación genómica a gran escala ya habían relacionado esta zona de ADN del genoma con un incremento en las probabilidades de padecer cáncer colorectal, pero hasta ahora no se había identificado ni la mutación que causa el riesgo ni el mecanismo molecular que lo explicaba. Los estudios de este trabajo han demostrado también que el aumento de expresión del gen EIF3H incrementa el crecimiento y la capacidad invasiva de las células de cáncer colorectal.

“Todos estos datos permiten establecer un modelo en el cual una mutación en un sólo nucleótido elimina la actividad represora sobre un gen cuyos niveles de expresión deben estar atenuados para evitar la malignización de las células del colorecto”, agrega el investigador del CNIC Miguel Manzanares.

Comparar genomas

La investigación, que se enmarca dentro del esfuerzo que está realizando la comunidad científica para identificar aquellas mutaciones genéticas que confieren susceptibilidad a numerosas enfermedades humanas, abre la puerta al diseño de futuras estrategias terapéuticas. El proceso de búsqueda de los genes defectuosos se basa en la comparación de genomas. Las diferencias entre ellos son mínimas, ya que sólo algunas letras del código, los llamados nucléotidos, varían.

“Sin embargo, junto a estos estudios genéticos, son también necesarios trabajos funcionales, como el desarrollado por los equipo del CSIC y del CNIC. De esta manera, no sólo es posible conocer el gen responsable, sino también por qué éste contribuye al desarrollo de la enfermedad”, apuntan los investigadores españoles.