UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

El trabajo ha derivado en dos patentes de la USC con el patrocinio de la

Un grupo de investigadores del Departamento de Microbiología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha logrado aislar diversas bacterias marinas capaces de degradar las señales de comunicación bacteriana más comunes -las Acil-homoserín-lactonas- que podrían ser utilizadas para el tratamiento y prevención de en el campo de la , además de otras aplicaciones biotecnológicas. Se llegaría así a un mecanismo alternativo a los con el que tratar infecciones o en conjunción con estos para hacerlos más efectivos.

El descubrimiento es el resultado de un proyecto de investigación financiado por la entre 2006 y 2009 que forma parte de la tesis de doctorado ‘Interceptación de señales de comunicación bacteriana tipo N-*cilhomoserín lactona (AHL) en bacterias aisladas del medio marino’ del investigador Manuel Romero Bernárdez dirigida por la profesora de la Facultad de Biología Ana Otero Casal.

Sin resistencias

Muchas bacterias patógenas coordinan su ataque comunicándose entre ellas mediante la producción de pequeñas moléculas señal en un proceso denominado ‘detección de quórum’ (quorum sensing). Cuando estas señales son eliminadas del medio los se desorganizan, pierden su virulencia y por tanto es mucho más fácil para el sistema inmune destruirlos.

Esta inhibición de los procesos de comunicación bacteriana, que constituye una nueva estrategia de lucha contra las bacterias infecciosas -‘interceptación de quórum’ (quorum quenching)-, representa una interesante alternativa al uso de antibióticos puesto que no genera resistencias. Además de una posible aplicación futura en el tratamiento de infecciones humanas, el uso más inmediato de estas bacterias sería su utilización a modo de “probióticos” para tratar las enfermedades de las principales especies de pescados producidas en Galicia ya que muchas de las bacterias patógenas que afectan a las instalaciones de acuicultura que desarrollaron resistencias al tratamiento con antibióticos se coordinan mediante este mecanismo de comunicación.

Dos patentes

Se han conseguido identificar un total de veinte cepas con elevada actividad, de las que dos han sido patentadas por la USC con el patrocinio de la Fundación Genoma España. Actualmente el grupo de investigación está centrando sus esfuerzos en clonar los genes responsables de esta actividad para ampliar el abanico de aplicaciones biotecnológicas de estas cepas.

Los resultados obtenidos ponen de relevancia la importancia de los procesos de comunicación bacteriana en los océanos, “confirmándolos como una fuente incalculable de nuevas actividades microbianas con potencial biotecnológico”, apunta Ana Otero.