Por Alberto Liso

José Enrique Gallach es, actualmente, el director del departamento de Educación Física y Deportiva, de la Universidad de Valencia (UV). Es en . Imparte clases, como profesor titular, de Teoría del Entrenamiento. Afirma que la reciente incorporación al Espacio Europeo no deja, “de momento”, muchas ventajas. Además, le gustaría que las titulaciones deportivas tuvieran un mayor reconocimiento, por parte de la sociedad, pero asegura que ha pegado un cierto salto cualitativo en la materia deportiva.

– ¿Qué labor desempeña como director de Departamento?

Las funciones que yo tengo son las mismas que establecen los estatutos de la Universitat de Valencia Estudi General (UVEG): Ejercer la representación del departamento, dirigir la gestión ordinaria, coordinar y supervisar la docencia, la administración y los servicios del departamento, asignar y coordinar la docencia, velar por el cumplimiento de las obligaciones del personal del departamento, promover y coordinar el desarrollo de proyectos de investigación, organizar y desarrollar estudios de posgrado y cursos de especialización y administrar la asignación presupuestaria.

– ¿Qué responsabilidades tiene, de cara a los , al ocupar tal cargo?

Yo me encargo de atender diligentemente sus problemas relacionados con la docencia y solventar los que se deriven de sus relaciones con los profesores del departamento.

– ¿Cuál ha sido la trayectoria profesional que ha seguido hasta llegar a ser el director del Departamento de Educación Física y Deportiva?

En los 38 años que llevo en la docencia universitaria, siempre he tenido una amplia relación con la vida académica y la investigación. He formado parte de todas las comisiones tanto del centro como del departamento (pruebas de ingreso, de contratación, de planes de estudio…), además de haber ostentado distintos cargos unipersonales, no solo del departamento o del centro si no incluso de la propia universidad (director del programa de doctorado, secretario del departamento, miembro del consell de govern de la Universidad de Valencia…), lo que a estas alturas y en la opinión de mis compañeros, que fueron quienes me empujaron al cargo, me confiere un conocimiento de la institución y de las personas que facilita las gestiones a realizar.

– La adaptación al EEES, ¿ha traído más ventajas que inconvenientes?

En mi opinión y a fecha de hoy, son más los inconvenientes. Lo que se planteaba no eran solo unos cambios de planes de estudio, ya de por sí generalmente traumáticos, sino más bien un cambio en la metodología.

– Pero, ¿es optimista, de cara a los próximos años?

La tan manida crisis, el crecimiento cero en los presupuesto, la falta de adecuación de profesores pero, sobre todo de alumnos a las nuevas propuestas metodológicas y la incertidumbre, son de momento un lastre que seguramente ira mejorando con el paso del tiempo.

– ¿Se ha visto afectado el Departamento de Educación física y deportiva con la implantación del ?

Categóricamente si. Hemos pasado de una licenciatura a un grado, y ello ha tenido como consecuencia una reducción drástica de las asignaturas más vinculadas con la actividad. Los deportes que se impartirán serán sólo siete y su extensión se ha reducido de tal manera, que imposibilitaran los acuerdos de convalidación que, actualmente, existían con algunas federaciones, lo que evidentemente no beneficia en nada a nuestros alumnos. Además, la introducción de nuevas materias, obligará a una parte de los profesores a reciclarse para poder impartirlas.

– Este nuevo plan de estudios, ¿ha obligado a variar su metodología docente?

Sí. Bolonia propone una metodología con más autonomía para el alumno, en la que la labor del profesor es más tutorial. De hecho, en las actuales guías docentes, se establecen clases presenciales teórico-practicas, trabajos autónomos y tareas autorizadas. Actualmente, una asignatura de 6 créditos, comporta un volumen de trabajo de 150 horas.

– ¿Piensa usted que esta generación de jóvenes está inmersa en la cultura del deporte?

Si por cultura del deporte entendemos la practica reglada o el deporte federado, parece evidente que es la dura disciplina del entrenamiento lo que esta alejando a los jóvenes de la practica deportiva, salvo en las modalidades en las que el profesionalismo es una salida rentable.

– Y en relación con generaciones anteriores, ¿la ve más o menos deportista?

En el aspecto cuantitativo e independientemente del número de licencias, hoy en día los jóvenes tienen más oportunidades de ocio y, en consecuencia, quienes optan por practicar deporte son menos. Desde el punto de vista cualitativo, dado el mejor nivel de los técnicos actuales, prácticamente todos ellos profesionalizados, hace que los resultados deportivos sean cada vez más próximos a los que se obtienen en otros países avalados por una larga tradición deportiva. Aún así, convendría no confundir los términos y deberíamos evitar pensar que los excelentes resultados deportivos recientes se corresponden con una generación actual más deportista.

– ¿Cree que los y Posgrados relacionados con el deporte y el rendimiento físico merecen el mismo respeto y los mismos derechos que carreras como el Derecho o la Medicina?

Los grados y posgrados son titulaciones universitarias perfectamente regladas, y como tales, tienen el mismo reconocimiento oficial. Otra cosa es el reconocimiento social que puedan tener, y entonces si es cierto que no gozan del prestigio que deberían de tener.

– ¿Deporte como trabajo o como ocio?

No alcanzo a entender la disyuntiva. No tiene por qué haber una sola opción. Es obvio que el trabajo, a pesar de que es una maldición bíblica, no tiene por qué ser mortificante, y en ese sentido habrá quienes incluso disfruten ganándose la vida con una actividad a la que otros se dediquen en su tiempo de ocio. La opción del deporte como ocupación del tiempo libre, es un derecho que los poderes públicos deben de atender (como las bibliotecas o cualquier otra manifestación cultural), toda vez que además redunda en la salud. Es bien sabido que los países que invierten en estos programas, ahorran en gasto sanitario y en este sentido se debería llegar al mayor número de habitantes.