UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA

Así se refleja en el estudio realizado por la UPNA sobre la transferencia de conocimiento de la Universidad a las empresas

Cristina Bayona (izquierda) Alfonso Carlosena, y Raquel González presentaron los datos del estudio

¿Qué razones llevan a una a contactar con la universidad para realizar un proyecto determinado? ¿Cuál es la motivación de un investigador para transferir su conocimiento? ¿Qué beneficios produce la mutua? ¿Qué obstáculos se encuentran? Estas son algunas de las cuestiones abordadas en el estudio “La transferencia de conocimiento en la Universidad Pública de Navarra. Una visión desde la empresa y desde el ámbito universitario”, que la UPNA acaba de publicar.

El objetivo principal del estudio, realizado desde el Vicerrectorado de Investigación, fue conocer la situación de la actividad de transferencia de conocimiento desde la Universidad Pública de Navarra hacia los sectores productivo y no productivo, para potenciarla y mejorarla. Las autoras del trabajo han sido Cristina Bayona Sáez, directora del Área de transferencia de conocimiento de la UPNA, y Raquel González Eransus, licenciada en Sociología.

Entre las principales conclusiones se destaca la satisfacción general que manifiestan tanto las empresas como los investigadores; la buena opinión mutua que investigadores y empresas tienen tras haber trabajado juntos; la convicción de que el conocimiento transferido desde la UPNA no podría haber sido producido por cualquier otra organización, excepto que fuera otra universidad o centro de investigación; y el hecho de que como resultado del contrato de transferencia muchas empresas consiguen mejoras en sus productos y procesos.

El trabajo de campo han sido encuestas realizadas a empresas que en los últimos cinco años han firmado algún contrato de Investigación y Desarrollo con la UPNA, así como entrevistas a investigadores implicados en los proyectos y a técnicos del servicio de investigación de la universidad. La mayor parte de las empresas encuestadas, el 84%, están localizados en Navarra; el 16% restante, en otras Comunidades Autónomas. El 19% de las empresas encuestadas son públicas y el 81% privadas, y entre estas últimas el 51 % son empresas manufactureras y el 49% empresas de servicios. En cuanto al tamaño, casi la mitad tienen menos de 50 trabajadores; el 31% tiene entre 50 y 250; el 13% entre 250 y 500; y el 8%, más de 500.

Transferir conocimiento

Las formas básicas en las que el conocimiento se crea y se transfiere son la enseñanza y la investigación. Sin embargo, la transferencia de conocimiento se ha convertido en los últimos años en lo que se ha denominado la tercera misión de la universidad: transferir su conocimiento (científico, tecnologías, métodos, procesos, modos de hacer) a la sociedad en general y al tejido empresarial de forma específica.

Del estudio realizado por la UPNA se desprende que la mayoría de las empresas basa la formación de sus trabajadores en la formación interna: “Conceden gran importancia a sus capacidades tecnológicas como forma de mejorar la competitividad, de ahí que casi todas lleven a cabo I+D aunque no tengan, en general, un plan diseñado para ello”, se indica. Por término medio gastan más en investigación aplicada y desarrollo que en investigación básica. Como fuentes de ideas innovadoras destaca el papel principal que le conceden a las fuentes externas en general y a la UPNA en particular: Tienen pensado diversificar o reorientar su actividad y el 50% de ellas tiene previsto contar con la UPNA en ese proceso. Creen que la transferencia de conocimiento ayuda a generar empleo en sus empresas, aunque les resulta difícil cuantificar cuánto.

La colaboración con la universidad

Las empresas encuestadas valoran muy bien tanto a los investigadores como a las investigaciones de la UPNA. Califican su relación con la institución como “de confianza”, “beneficiosa” e indican que “se realiza en armonía”. Los motivos más citados para colaborar con la universidad son acceder a sus avances y recursos, así como el acceder a investigaciones básicas.

Como principal obstáculo para la colaboración citan el hecho de que la universidad esté muy alejada de la realidad empresarial, que no ofrece “productos” sino resultados de investigación. Sin embargo, también afirman que el conocimiento transferido desde la UPNA tiene cierto carácter especial, ya que no podría haber sido producido y transferido por cualquier organización, excepto por otra universidad o centro de investigación.

En ese sentido, para la mayoría de los investigadores el conocimiento que ofrecen tampoco podría haber sido generado por cualquier empresa, ya que consideran que ellos siempre aportan algo más. Aun así, califican la investigación contratada como poco competitiva y de escaso calado tecnológico en comparación con otro tipo de investigación realizada en la universidad.

Las empresas no cuentan en general con un equipo de transferencia establecido formalmente, aunque en muchos casos es el propio departamento de I+D. El conocimiento adquirido en la transferencia no parece ser excesivamente complejo para su aplicación en la empresa, y los trabajadores están preparados para asimilarlo. Las empresas se muestran bastante o muy satisfechas con el conocimiento transferido y con el proceso de transferencia.

Generalmente, las empresas privadas que necesitan dar respuesta a una necesidad o problema concreto acuden a un grupo de investigación de las ciencias experimentales o ingenierías. En cuanto a las entidades públicas, son clientes para todo tipo de investigadores y acuden en muchos casos buscando transparencia y conocimiento independiente. La mayoría de los investigadores encuestados considera que, en general, las empresas apenas conocen los mecanismos de colaboración con la Universidad, que redundaría en una mayor transferencia de conocimiento.

Contratos y resultados

Por término medio, la Universidad firma cada año 120 contratos de investigación con empresas, entidades y organizaciones, de las cuales más del 60% son navarras. En 2009 fueron gestionados 124 contratos por valor de 2,95 millones de euros. Cabe recordar que, según el informe de la Fundación CyD (Fundación Conocimiento y Desarrollo), la Universidad Pública de Navarra es, con relación a su tamaño, la sexta en España en ingresos por contratos con empresas.

En el estudio ahora presentado se han tomado como muestra los 94 contratos realizados con las empresas encuestadas, a las que se plantearon cuestiones sobre razones por las que elegir al grupo de investigación de la UPNA para llevar a cabo ese contrato, impacto, grado de satisfacción, etc.

En las dos terceras partes de los casos, la empresa tenía ya un conocimiento previo del grupo de investigación. Consideran que los contratos con la UPNA están bien diseñados en cuento a objetivos, responsabilidades y plazos, y el impacto de los contratos se manifiesta en una mejora de los productos y de los procesos de las empresas.

Las empresas manifiestan que no ha habido desviaciones sobre lo previsto en cuanto a la fecha de inicio del contrato o el importe del mismo. El grado de satisfacción en general es muy alto en cuanto a la ejecución del contrato y a la calidad y utilidad del conocimiento transferido.