UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Alfredo Martínez, catedrático de de la Universidad de Navarra, ha dirigido un curso de verano sobre y en la UPV

Según afirma el catedrático de Nutrición de la Universidad de Navarra Alfredo Martínez, en un futuro la -la nutrición basada en nuestros genes- “mejorará el de los y cambiará su forma de competir, ya que podrán prever su mejor momento de forma y recuperarse más fácilmente gracias a la alimentación”. Así lo aseguró el investigador y profesor de Nutrición durante el curso de verano “Nutrición, alimentos funcionales y actividad física en la promoción de la ”, impartido en la Universidad del País Vasco (UPV). El experto señaló que una buena combinación de deporte y alimentación mantiene la , aumenta el rendimiento y acelera la recuperación. “Sin embargo, no todas las actividades son iguales, tienen la misma intensidad, duración o frecuencia. Los individuos también nos diferenciamos, en edad, sexo, estado nutricional previo, etc. Por eso hay muchos aspectos que deben considerarse para una correcta planificación”, aclaró, “incluyendo la herencia genética”.

Un “combustible” variado para hacer deporte

Respecto a los alimentos más convenientes para practicar deporte, confirmó que existe consenso en la importancia de los hidratos de carbono como fuente primaria de energía: “Aunque hay quien piensa que los niveles de glucógeno no influyen en los resultados deportivos, en muchas disciplinas sí lo hacen. Un maratoniano, por ejemplo, lo primero que gasta son sus reservas de glucógeno, antes de utilizar otra mezcla de combustible”.

En el caso de las , el catedrático de Nutrición de la Universidad de Navarra señaló que su valor se complementa con el entrenamiento. “Por ejemplo, tiene mucho más desarrollado el brazo izquierdo -es zurdo-, pero las las toma para los dos brazos. Lo que ocurre es que toma un buen aporte de y el ejercicio -la hormesis- hace que le sirvan para aumentar la fuerza de la extremidad que más usa”.

“Los lípidos”, finalizó el experto, “resultan esenciales para la vida y para el deporte, por sus funciones reguladores, estructurales y energéticas. Decir que la grasa sólo sirve como fuente de energía para ejercicios intensos y prolongados o con bajo nivel de glucógeno resulta por tanto falso, puesto que la usamos en todo momento dentro de la mezcla de nutrientes que nos sirve como combustible”.
El curso, celebrado en la Universidad del País Vasco, ha sido organizado por la .