UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El de la Universidad de Navarra afirma que la beatificación del “podría ser un signo de unidad entre anglicanos y católicos”

es un alemán que visita un país que ha luchado en dos guerras contra Alemania en el siglo XX. Además, la ambigüedad sobre el Papado es parte del código genético de esta nación. Tampoco hay que olvidar el escándalo de los sacerdotes pedófilos o el malestar creado por la declaración de algunos anglicanos de querer entrar en plena comunión con la Iglesia católica. Todos estos factores hacen que se trate de una visita valiente”. Así se pronunció hoy el teólogo de la Universidad de Navarra Pablo Blanco con motivo del primer viaje de Estado que hace un al -invitado por Isabel II, cabeza de la Iglesia anglicana-, que comenzará mañana, 16 de septiembre.

El profesor Blanco, que publicará en breve una biografía extensa del Pontífice bajo el título Benedicto XVI, el papa alemán (Planeta), apuntó que “el prestigio de los católicos ha aumentado en los últimos tiempos en el Reino Unido y la visita puede reforzar la imagen estable, abierta y de colaboración que ofrecen en la actualidad”.

Primacía de la conciencia

En ese sentido, mencionó algunos datos de una encuesta reciente realizada por una publicación en el Reino Unido: “Un 67% de los adultos considera que la sociedad británica debe conservar su cultura cristiana, y sólo un 8% se opone a esta idea. Esto indica que ambos, anglicanos y católicos, desean intensamente que Inglaterra, Escocia y Gales mantengan la identidad cristiana que ha tenido siempre”.

Tal y como indicó el profesor de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, el principal objetivo del acontecimiento consiste en la beatificación de John Henry Newman, un intelectual anglicano que entró a formar parte de la Iglesia católica en el siglo XIX. “El Papa resalta una gran aportación del cardenal Newman: la primacía que da a la conciencia. Para él no había contradicción entre obediencia a la doctrina y seguir la propia conciencia; tal vez por esto resultó muy polémico en su momento. La beatificación podría ser ahora, sin embargo, un signo de unidad entre anglicanos y católicos, pues Newman es un gigante para ambas iglesias”.