UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El trabajo profundiza en el papel que juega el cerebelo en el aprendizaje motor, más concretamente en el condicionamiento del reflejo palpebral

Un trabajo de investigación sobre el papel del cerebelo en el aprendizaje motor es portada de la “The Journal of Neurophysiology” en el mes de septiembre. El artículo, encabezado por Elena Porras García y Raudel Sánchez Campusano, de la Universidad Pablo de Olavide, avanza en el papel que tienen los núcleos rojo e interpósito del cerebelo durante la ejecución de las respuestas aprendidas mediante condicionamiento clásico en ratones, resaltando su papel modulador-reforzador en esta actividad. En este sentido, la prestigiosa revista editada en Estados Unidos ha querido premiar la calidad del artículo retomándolo para ilustrar la portada de su último número.

Esta investigación, desarrollada por el Área de Anatomía y Embriología Humana junto a la División de de la UPO, en colaboración en el Instituto Mexicano de Psiquiatría y la Universidad de Pilsen (República Checa), y dirigida por José María Delgado García, profesor de la UPO, profundiza en el papel del cerebelo en el aprendizaje motor. Este tipo de aprendizaje está basado en los estudios de Iván Pávlov, en los que se obtiene una respuesta fisiológica como resultado de la asociación de dos estímulos, uno condicionado y otro incondicionado.

Para llevar esto a cabo, los investigadores han medido in vivo la actividad neuronal de los núcleos rojo e interpósito del cerebelo en un modelo animal de degeneración cerebelosa, para ver cómo se desarrolla el aprendizaje motor en una prueba de condicionamiento clásico palpebral. “Frente a lo que afirman algunos autores, en este trabajo hemos constatado experimentalmente y demostrado con sofisticados métodos matemáticos, que no es el cerebelo el que produce este tipo de aprendizaje, sino que se encarga de reforzar y modular la realización adecuada de la respuesta motora aprendida”, afirma Elena Porras.

Los resultados de este experimento complementan los recogidos en publicaciones anteriores, donde ya se demostraba que la ausencia de la corteza del cerebelo no afectaba al aprendizaje motor, aunque sí a la ejecución de las respuestas aprendidas. De esta forma, el grupo de investigadores mantiene abierta una línea de trabajo en la que se sigue profundizando en la delimitación de la función del cerebelo en el aprendizaje motor.