UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

Desarrollar propuestas integradoras para todas las personas es el objetivo final de este ejercicio

Más de setenta alumnos de tercero de de la UMA han recorrido esta mañana las calles de Málaga en sillas de ruedas, con bastones para ciegos, antifaces y gafas especiales para comprobar y comprender en primera persona las dificultades de las personas con discapacidades motrices y visuales.

Bajo el lema “Comprender para proyectar” este ejercicio, que forma parte de la asignatura Urbanística III, busca además acercar a los estudiantes la normativa existente en esta materia de forma práctica, así como finalmente desarrollar propuestas universales e integradoras para todas las personas.

Los alumnos participantes en esta iniciativa han destacado como principales trabas de las calles malagueñas la ubicación de los Kioscos, las muchas obras existentes y el dificultoso pavimento de las aceras. No obstante, todos han coincidido en señalar que la zona céntrica de la ciudad es la que cuenta con menos barreras arquitectónicas.

En este sentido, Isabel Ruiz, técnica de rehabilitación de la , ha señalado las muchas carencias que aún persisten en las calles más antiguas de la ciudad. “La accesibilidad está cambiando pero, todavía falta mucho por hacer”, destacó.

Asimismo, ha resaltado la importancia de este tipo de iniciativas que suponen que las personas que en el futuro diseñarán la ciudad contemplen sus dificultades desde dentro. “Es mejor que los problemas estén examinados desde el diseño”, concluyó.

La expedición ha partido desde la Plaza de San Pedro Alcántara y se ha estructurado en pequeños grupos a lo largo de diez itinerarios radiales que han recorrido diferentes zonas del centro de Málaga.