José Manuel Azcona es director de Actividades de Proyección Social de la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid. Actualmente, es profesor titular de Historia Contemporánea, habiéndolo sido ya en la Universidad de Deusto (1987-1999). Fue profesor tutor de la UNED en Portugalete (Vizcaya). Ya en la Rey Juan Carlos ha sido Vicedecano de Alumnos, en el campus de Fuenlabrada. Ha publicado una veintena de libros sobre emigración vasca a América, nacionalismo vasco, Historia de España e Historia del Mundo actual. Acaba de publicar una obra sobre violencia política y terrorismo de Estado en la Argentina contemporánea. A esta extensa biblioteca propia habría que añadir una publicación en Estados Unidos, llamada Possible Paradises: Basque Emigration to Latin America.

-¿Cuál es la labor que desempeña como director de Actividades de Proyección Social?

Llevamos temas variados. Por ejemplo, todo lo que tenga que ver con el campamento infantil, la guardería infantil que está en proyecto… Por otro lado, estoy dirigiendo también, a nivel académico, un portal temático sobre la Segunda Guerra Mundial. Además, estoy organizando la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad y colaborando con la gerencia en proyectos de investigación con fines sociales.

-¿Cómo lleva compatibilizar la gestión con la ?

Yo me considero una persona trabajadora. Con una palabra se resume todo: responsabilidad. Alguien te nombra un cargo para que lo ejerzas con tiempo, seriedad y, sobre todo, responsabilidad. No es fácil compatibilizar ambas cosas, porque tienes la cabeza en dos cosas distintas.

-Pero, le gusta dedicarse a las dos tareas…

Sí, me gusta. Si no, no hubiera aceptado el cargo. A veces es más interesante y a veces no, pero, me gusta, por lo general.

-¿Cuál es su valoración personal sobre la adaptación de los planes de estudio al Espacio Europeo?

Me parece muy bueno que los estudiantes con estas titulaciones vayan a tener un espacio de trabajo y de estudio mucho más fácil del que ha tenido mi generación.

-Y, ¿qué opina sobre la nueva metodología?

Tiene cosas buenas y cosas malas. Creo que se ha denostado sobremanera el modelo clásico de enseñanza y pienso que es un error. Tenía cosas muy positivas, como la pasión por la lectura, el interés por ir a las bibliotecas, a los museos, a exposiciones… y creo que el examen también tenía su importancia que, hoy en día, está siendo derribada o puesta en cuestión. Es un error dejarlo todo a internet, a las nuevas tecnologías y a la superficialidad del conocimiento.

-¿Cuáles son las cosas buenas?

Me parece algo positivo, la socialización de la enseñanza. Los alumnos aprenden mucho y bien a trabajar en equipo, a manejar herramientas informáticas, superando con creces a cualquier generación, a presentar en público, incluso a hacer formatos interesantes y atractivos, pero creo que se pierde profundidad del conocimiento.

-Entonces, ¿con qué tipo de metodología se queda: con la actual o la antigua?

No sé bien que es mejor. El método que yo tuve, que es mucho menos virtual, me produce un gran cúmulo de satisfacciones. Ahora bien, tengo mis dudas si ese modelo es práctico para el mundo en que vivimos. Por eso, lo ideal sería una mezcla de ambas cosas: un buen manejo en tecnología moderna rebozado con una pasión extrema del conocimiento clásico.

-¿Le ha sido fácil adaptar sus clases al ?

Si y no. La Rey Juan Carlos es pionera en esto. Desde hace años, ya existen cursos piloto adaptados al plan Bolonia. Y, yo en mis clases llevo bastantes años trabajando en mis clases con material audiovisual. Lo que más difícil se me hizo fue quitar el examen. También es cierto que, con la evaluación continua, hay mejores resultados.

-¿Usted cree que la Universidad Pública estaba preparada para dar el salto al Espacio Europeo?

A nivel de instalaciones, las aulas no están preparadas para el trabajo en grupo. Eso sí, fuera de las aulas hay menos problemas, porque está mejor habilitado.

-A toda su trayectoria profesional, ya citada, hay que sumarle que usted es, actualmente, el responsable de la Cátedra de Iberoamérica: Presencia española y desarrollo socioeconómico. ¿En qué consiste?

Es una Cátedra financiada por el Banco Santander. Y, lo que busco se compone de tres pilares: la emigración española a aquellas repúblicas hermanas, el trabajo en cooperación al desarrollo y ver que han hecho las empresas españolas en los años 90 en adelante en Iberoamérica. Con estos tres pilares configuro un libro cada año. Hago un estudio cuantitativo y cualitativo de cada uno de estos pilares. Cojo dos países a estudiar, por año. Uno donde haya presencia del Banco Santander y otro donde no. El libro de 2010 se llama Dimensiones de la presencia española en América. República Dominicana y Brasil.

-¿Con cuánta gente trabaja en este proyecto?

Depende. Yo elijo a los colaboradores y suelen estar en una media de entre seis y diez personas por año.

-¿Cuáles son las conclusiones principales que obtiene de estos trabajos?

Que la presencia española en América es muy buena y muy querida. El 70% de los iberoamericanos tienen una imagen buena o muy buena de España. Y, respecto a las empresas españolas que trabajan allí, las conclusiones son que han contribuido al desarrollo socioeconómico de aquellas repúblicas. Es positiva, no es una imagen que a veces se ve por aquí, de nuevos conquistadores.

-Y, ¿cree que la visión española es muy pesimista, en relación a la presencia de latinoamericanos en la península Ibérica?

Yo no lo creo. Una cosa es la visión que se tiene, a veces, de determinados hechos, como las pandillas, que generan una imagen muy negativa. De los inmigrantes que hay en España, los sudamericanos son los mejor valorados. Entre otras, porque son culturas hermanas. Y la gente que trabaja con Sudamérica, la imagen que tienen es muy buena.

-¿Qué papel desempeñan las universidades españolas, en relación a ?

España mira bien a América y la universidad española, sobre todo en el campo de las Humanidades y de las Ciencias Sociales, mucho más que otros países europeos. Sin duda. Es cierto, que es posible que en ámbito científico puro no tanto.

-¿Cuál es el problema de la inestabilidad política y económica en Latinoamérica?

La falta de clases medias masivas. Cuando las tenga, la estabilidad será mucho mayor. Éstas son las que conforman los países modernos y estabilizados.

-¿Qué pueden hacer los países desarrollados para mejorar esta situación?

Primero, una formación masiva y, a través de ésta, una generación de empleo y riquezas que, a su vez, generan clases medias masivas.

-¿Cuál ha sido el peor episodio histórico, a nivel mundial, de los últimos siglos?

Sin duda, la Segunda Guerra Mundial, que causó 50 millones de muertos.

-¿Y en España?

La Guerra Civil.

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