UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

“Cuando me comentan los problemas de desarrollar ciencia con las cada vez más escasas partidas económicas siempre les digo que, entre otros países, tomen España como referencia de lo que sí se puede hacer”. Así respondía este lunes en Santiago a los medios de comunicación la científica israelita Ada Yonath, Nobel de Química en 2009, para quien el nivel científico español ascendía hace ya dos décadas hasta cuotas muy altas, un nivel que tuvo la oportunidad de constatar este domingo al reunirse con los investigadores que asisten estos días en la ciudad a la séptima junta de la sección de Química de la Agencia Europea de Investigación.

Ada Yonath se encuentra estos días en Santiago para participar en el Programa Conciencia impulsado por la USC y el Consorcio de Santiago, que ha calificado de “fantástico”. El acto central de su visita será una conferencia abierta a toda la ciudadanía, esta tarde a las 20:00 horas en el Centro Sociocultural Fundación Caixa Galicia, titulada ‘El ribosoma: una máquina de ARN que sobrevivió a la presión de la evolución, pero está paralizada por los antibióticos’. Previamente, a las 19:00 horas, el rector Juan Casar la recibirá en el Colegio de San Xerome donde firmará en el Libro de Honra de la USC.

Mujer y ciencia

En su intervención con los medios la científica israelita ha negado que la mujer tenga hoy más dificultades que el hombre para hacer ciencia. “La ciencia es consecuencia del trabajo, de los descubrimientos, no es una cuestión de sexo”, ha dicho. Si bien no ha negado que esa situación de desigualdad sí se producía hace varias décadas, para ella hace años hubo un punto de ruptura -“en la sociedad, no en la mujer”, ha precisado- definitorio para que afortunadamente esa situación cambiase.

A. Yonath

A. Yonath (Jerusalén, 1939) consiguió en 2009 el junto con Venkatraman Ramakrishnan y Thomas A. Steitz por sus estudios de la estructura y función del ribosoma. En 108 años de historia del Premio, el de Química sólo había recaído en tres mujeres: Madame Curie, su hija y la británica Dorothy Crowfoot-Hodgkin, esta última en 1964.

La academia sueca argumentó en la concesión del premio que Yonath había logrado completar la trilogía de hallazgos que demuestra que la Teoría de Darwin funciona a nivel del átomo. Comenzando por el Nobel de 1962 a James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins y siguiendo por Roger D. Kornberg en 2006, con Yonath se completaría ese círculo de hallazgos.

El trabajo de Ada Yonath versa sobre los procesos que rigen en la clave de la vida, como la traducción hecha por los ribosomas de la información del ADN. Los ribosomas producen proteínas, que controlan la química de todos los seres vivos, y puesto que son cruciales para la vida son también un objetivo clave para los nuevos antibióticos.