UNIVERSIDAD DE JAÉN

Los países representados como socios fundadores son Brasil, Colombia, Cuba, Chile, México, Portugal, Venezuela y España, siendo la UJA la única institución española

La Universidad de Jaén participa, como socio fundador, en la Sociedad Iberoamericana para el Desarrollo de las Biorrefinerías (SIADEB), entidad que agrupa a universidades y centros de investigación de España, Portugal e Iberoamérica.

La SIADEB, constituida a finales del pasado mes de septiembre en la Casa de Iberoamérica en Lisboa, nace con el objetivo de congregar a la comunidad científica e industrial iberoamericana en el estudio y la propuesta de soluciones innovadoras viables para las biorrefinerías, teniendo en cuenta la gran cantidad de biomasa disponible en esta región, para lo cual sumará especialistas de todas las áreas del saber relevantes, desde la agricultura y economía agro-industrial hasta la ingeniería de proceso, pasando por áreas fundamentales como la de energía, biotecnología, química, logística y modelado.

Los países representados como socios fundadores son Brasil, Colombia, Cuba, Chile, México, Portugal, Venezuela y España, a través de la Universidad de Jaén. La Sociedad, que está abierta a universidades, organismos y centros de investigación, así como a empresas, está financiada por el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED).

El representante de la UJA Eulogio Castro Galiano, del Departamento de Ingeniería Química, Ambiental y de los Materiales, puntualiza que esta sociedad contribuye también a la difusión de las numerosas actividades que, en materia de biomasa, se realizan en la Universidad de Jaén y que “convierten a nuestra provincia en un referente internacional en esta materia”.

La Biorrefinería es una instalación industrial que pretende la utilización integral de la biomasa, de forma sostenible, para la producción simultánea de biocombustibles, energía, materiales y productos químicos, preferentemente de valor añadido.

Estas instalaciones, que ya son una realidad emergente en algunos países, requieren aún de un desarrollo científico y tecnológico que les permita superar sus limitaciones actuales, para responder plenamente al desafío de ser el principal motor de desarrollo de la Bioeconomía, convirtiéndose en verdaderas instalaciones industriales ambientalmente sostenibles, generadoras de empleo y riqueza.