UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA

Dena María Camarena Gómez ha realizado su tesis doctoral en la UPNA sobre los condicionantes en el consumo de alimentos étnicos

Dena María Camarena Gómez ha investigado en su tesis doctoral el comportamiento del consumidor y la introducción de nuevos productos alimentarios en el mercado; en concreto, los denominados alimentos étnicos. Se trata de productos alimenticios que pertenecen a una cultura específica pero cuyo consumo se extiende fuera de sus fronteras y, además, se contemplan desde la perspectiva de un mercado y/o consumidor ajeno al grupo cultural de referencia. Su tesis, realizada en la UPNA, ha obtenido la calificación de sobresaliente cum laude.

En general, indica esta investigadora, los alimentos étnicos ya se han introducido en el mercado español y, si bien una parte de la población es aún reticente al consumo de estas comidas, el conocimiento y degustación de los alimentos étnicos se extiende gradualmente entre un mayor número de consumidores.

“Los restaurantes son el lugar preferido para degustar las comidas étnicas y las preferencias, para los consumidores nacionales, se inclinan de acuerdo al siguiente orden: cocina mexicana, asiática y árabe -señala esta investigadora-. En función de los condicionantes personales, los consumidores más proclives a rechazar los alimentos étnicos son las personas más reticentes a degustar alimentos nuevos (neo-fóbicos), las que manifiestan tendencias más etnocentristas en su comportamiento de compra y aquéllas que buscan en mayor medida el desarrollo personal”.

Su tesis “El consumo de alimentos étnicos y sus condicionantes: aplicación empírica en el mercado aragonés”, ha sido dirigida por la Doctora Ana Isabel San Juan López, del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), donde la autora de la investigación desarrolla actualmente su trabajo.

En España, aunque los alimentos étnicos ya venían comercializándose desde principios de los 90, fue a partir del año 2000 cuando el mercado étnico empezó a experimentar un mayor auge, coincidiendo con el aumento de la población inmigrante, que ha pasado a convertirse en una mayoría emergente. “Una de las características de las primeras etapas de comercialización -indica- es que los alimentos étnicos se dirigen principalmente a consumidores del país del que provienen y su entorno más cercano. Sin embargo, con el paso del tiempo las estrategias de promoción y distribución se van ampliando y alcanzan segmentos de consumidores nacionales”.

Oportunidad de negocio
En el caso de los inmigrantes latinoamericanos, el trabajo evaluó las preferencias hacia la harina de maíz, un producto típico y ampliamente extendido en sus dietas. “Los consumidores más etnocentristas están dispuestos a pagar el doble por una harina de origen propio o de su país. Asimismo, los consumidores más neo-fóbicos muestran menor tolerancia a productos nuevos y, por lo tanto, se muestran menos dispuestos a sustituir la harina de su país de origen por una de otra procedencia”.

Según indica esta investigadora, los resultados de la investigación pueden trasladarse al sector empresarial, ya que “por un lado, se ha identificado una demanda latente que representa una oportunidad de negocio para los empresarios nacionales, y por otro, que existen segmentos de mercado más proclives al consumo de alimentos étnicos hacia los cuales se pueden dirigir adecuadas estrategias de marketing”.

En ese contexto, apunta que las empresas comercializadoras deberían tener en cuenta que aún cuando los consumidores españoles siguen prefiriendo el consumo en restaurantes especializados, “las ventas de productos pre-cocinados o de rápida preparación van en aumento, por lo que el consumo en el hogar se presenta como una de las opciones de consumo más viables”.

En cuanto a las estrategias de diferenciación, resalta que “los empresarios, si desean dirigirse al mercado de consumidores españoles, deberán destacar el exotismo y novedad, mientras que características como la calidad y confianza pueden ser la punta de lanza para productos étnicos que se produzcan nacionalmente y que tengan como objetivo segmentos de consumidores más reticentes hacia los nuevos alimentos”.

Dena María Camarena Gómez es investigadora titular en la red de socio-economía del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), en México. Licenciada en Economía por la Universidad de Sonora, realizó el Master en Marketing Agroalimentario por el Instituto Agronómico Mediterráneo de Zaragoza y es Doctora en Sistemas Flexibles en Dirección de Empresas por la Universidad de Navarra. Cuanta en su haber con varias presentaciones en congresos y artículos publicados en revistas científicas, tanto de ámbito nacional como internacional.