UNIVERSIDAD DE ALICANTE

Una sobre los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil, en la Sala Trànsit II y otra, sobre los derechos de las mujeres, en la Sede

La Universidad de Alicante propone, a partir de hoy lunes, día 8 de noviembre, dos nuevas en las que se puede ver las distintas caras de la lucha por la en distintos campos. La pobreza vista desde una perspectiva de género y las reivindicaciones de los trabajadores rurales en Brasil se podrán visitar en la Sala Trànsit II de la UA y en la Sala Miguel Hernández de la Sede, Sede Ciudad de Alicante, respectivamente.

La exposición titulada ‘Igualdad para el Desarrollo: Derechos de Mujeres, ’, está organizada por Ayuda en Acción y cuenta con la financiación de la Generalitat Valenciana. Abierta al público hasta el 25 de noviembre en la Sala Miguel Hernández de la Sede Ciudad de Alicante, la exposición consta de 8 paneles en los que se presenta la situación de mujeres y niños en los países del sur. La pobreza, la educación, la salud o la violencia son áreas sobres las que esta muestra desea invitar a la reflexión. Según responsables de Ayuda en Acción “con esta expo sición pretendemos enfocar la pobreza desde la óptica del género, no sólo por derecho, sino también porque este enfoque produce bene ficios sociales y económicos que favorecen el desarrollo de las sociedades”.

Por su parte, “25 años de lucha del (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil)”, estará expuesta en la Sala Trànsit del Aulario II del 8 al 18 de noviembre. La muestra recoge una selección de las numerosas fotografías que destacados artistas han realizado en su acompañamiento cotidiano con el Movimiento Sem Terra durante sus 25 años de historia. Estas fotos muestran las transformaciones socioeconómicas que se están produciendo en Brasil como consecuencia de la organización de los trabajadores rurales que reivindican una reforma agraria en el país. Durante estos 25 años más de 1500 campesinas y campesinos han sido asesinados y decenas de miles de personas has sufrido heridas y amenazas de muerte por parte de los

terratenientes, grandes propietarios, sicarios, empresas e incluso por parte de la policía federal y demás poderes establecidos.