UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE COMILLAS

El centro de investigación, que dirigen las universidades de Vigo y Comillas, presentó su informe “Análisis de la evolución de la intensidad energética en España”

Dirigir la actividad económica hacia actividades de alto valor añadido y bajo consumo energético y centrar las políticas de ahorro y eficiencia energética en el sector residencial y en el transporte, por su gran repercusión en la intensidad energética española, son dos de las recomendaciones del informe “Análisis de la evolución de la intensidad energética en España”, elaborado por , centro de investigación privado dirigido conjuntamente por las universidades de Vigo y Comillas, participada por administraciones públicas, empresas y fundaciones.

El informe, que ha realizado María Mendiluce con la colaboración de Pedro Linares, Codirector de Economics for Energy y Subdirector de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (), de Comillas, recomienda también continuar en la senda actual de incremento de las energías renovables y de sustitución del carbón por el gas natural en la generación eléctrica, y utilizar los precios energéticos como instrumento de control de la demanda.

La presentación del informe se hizo en la sede del Instituto de Estudios Fiscales (IEF), cuyo Director, José María Labeaga, destacó que disponer de este análisis riguroso va a facilitar a la Administración y a las empresas la toma de decisiones en el ámbito energético. Este primer informe de Economics for Energy, construido con rigor académico y sentido de aplicabilidad, aborda uno de los temas de mayor actualidad del sector energético, agregó Labeaga. “Ahorro y eficiencia son imprescindibles para evitar riesgos, reducir las emisiones de CO2 y cumplir con nuestros compromisos internacionales en matería medioambiental”.

Xavier Labandeira, Codirector de Economics for Energy y Catedrático de Economía de la Universidad de Vigo, presentó el centro, cuyo objetivo es convertirse en el referente español en la creación de conocimiento y opinión en el ámbito de la economía de la energía, desde una investigación rigurosa e independiente, orientada a crear valor, transmitida de forma clara y con el objetivo de influir en las decisiones estratégicas de agentes públicos y privados. Socios de Economics for Energy son Instituto de Estudios Fiscales, Fundación Barrié de la Maza, Acciona, Alcoa, Santander, Caixanova, Iberdrola y Gas Natural Fenosa.

María Mendiluce inició la presentación del estudio, que está basado en parte de su tesis doctoral “La intensidad energética en España. Claves para entender su evolución”, dirigida por Ignacio Pérez Arriaga, profesor de Comillas ICAI, y Carlos Ocaña, Secretario de Estado de Hacienda.

Como recoge el informe, la gestión de la demanda es cada vez más un elemento fundamental de la política energética, porque permite avanzar, de la forma más económica posible, en los objetivos de reducir el coste de aprovisionamiento de energía, minimizar el impacto ambiental y aumentar la seguridad energética, además de otros efectos beneficiosos como competitividad y bienestar social. La eficiencia energética se mide a través de la intensidad energética (IE), que refleja la relación entre el consumo de energía y el volumen de la actividad económica (PIB). En consecuencia, la eficiencia mejora cuando se reduce la intensidad.

El informe, que introduce elementos diferenciales y novedosos sobre anteriores estudios, como la inclusión de todos los consumos energéticos, entre ellos, el sector de la electricidad y el transporte, señala que entre 1995 y 2004 aumentó la IE en España, mientras decrecía en los países de nuestro entorno geográfico y económico, para comenzar a decrecer a partir de 2006. Los principales responsables de la evolución negativa en el primer periodo citado son: la estructura económica, en particular, la construcción de viviendas e infraestructuras; la demanda residencial, incluido el transporte privado; el mix de generación eléctrica y los precios energéticos. A partir del análisis realizado se llega a las recomendaciones finales, que presentó el profesor Linares, en dos de las cuales el informe pone un énfasis especial: el ahorro y la eficiencia en el sector residencial y del transporte y la utilización de los precios energéticos.

Las políticas de ahorro y en el sector residencial y en el transporte son complejas, señala el estudio. La dispersión y pequeño tamaño de los agentes, la poca influencia del análisis económico en la toma de decisiones, o la complejidad tecnológica, hacen que habitualmente el potencial del ahorro en estos sectores no se haya podido aprovechar adecuadamente. Puesto que las campañas de concienciación o educación sólo rinden frutos en el medio y largo plazos, son necesarias políticas más agresivas para la reducción de la demandas en estos sectores. Como una posible solución para afrontar esta complejidad, el estudio sugiere la combinación de instrumentos. Por una parte, mediante la utilización de los precios energéticos como señales de largo plazo para los consumidores y también para evitar el efecto rebote. Por otra, mediante códigos de edificación o equipamiento que permiten atajar muchos de los problemas de decisión de los consumidores. Y, finalmente, mediante un desarrollo tecnológico, especialmente en el transporte, que permita ofrecer soluciones de ahorro y eficiencia a un coste razonable.

Cerró el acto de presentación la Secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, que se mostró satisfecha por la contribución que supone el estudio, subrayó su confianza en que sirva para garantizar la seguridad energética y el logro de los objetivos medioambientales, y concluyó que, como dice el profesor Pérez Arriaga: “Nos toca ahora domesticar la demanda”.