UNIVERSIDAD MIGUEL HERNÁNDEZ DE ELCHE

Especialistas del Centro de Investigación del Deporte (CID) de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, del Instituto de de la UMH y del Instituto de Biología Molecular y Celular de la Universidad han preparado un programa, que aborda varios aspectos novedosos de actuación integral (nutrición, suplementación y entrenamiento) para los escaladores del equipo ‘Reto Everest’. El grupo lo componen seis montañeros ilicitanos que prevén alcanzar el próximo mes de marzo la cima del monte Everest, la más alta del planeta.

Los encargados del aspecto nutricional del programa son el subdirector del Instituto de Bioingeniería de la UMH, Enrique Roche y el investigador Néstor Vicente que diseñarán las dietas de los escaladores durante el período de entrenamiento previo a la ascensión, así como la logística necesaria durante la expedición.

Por su parte, el investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de la UMH Vicente Micol junto a la investigadora Lucrecia Carrera aportarán su experiencia sobre suplementos deportivos para minimizar la situación de desequilibrio oxidativo extremo que se producirá en los miembros del equipo ‘Reto Everest’ durante la ascensión. La administración del PLX, que deriva de extractos de hierbaluisa, evitará esta situación en los escaladores ilicitanos.

Además, el investigador del CID de la UMH Manuel Moyá y el investigador de la Universidad del País Vasco Aritz Urdampilleta aplicarán un plan de entrenamiento novedoso que tiene como objetivo mejorar las prestaciones de los escaladores en altitud. Este estudio experimental de la UMH valorará un programa de entrenamiento de fuerza-resistencia en hipoxia normobárica (disminución de contenido de oxigeno del aire) entre 4.500-5.500 metros de altura, simulado en una tienda hipóxica. La disminución de oxígeno del aire en habitáculos especiales se consigue gracias a instrumentos especiales de la tecnología actual existente en este campo.

La iniciativa de aplicar este tipo de preparación física se debe a que, aunque se han estudiado los efectos de pre-aclimatación mediante estancias en altitud simuladas, no se ha demostrado el tipo de protocolo de entrenamiento más eficaz en casos de ascensión a grandes alturas.

Este programa de actuación integral (nutrición, suplementación y entrenamiento) evaluará su propia eficacia durante la escalada a la cumbre del monte Everest (8.848 metros) y, de este modo, crear un nuevo método de actuación para alpinistas y deportistas que deseen entrenar en altitud.

Además, los expertos que llevan a cabo el proyecto han observado que, actualmente, los escaladores que quieren acceder a cimas de gran altura no disponen de un asesoramiento adecuado. En este sentido, los científicos y especialistas deportivos tienen un amplio campo de estudio a través de la búsqueda de nuevas alternativas para que la preparación físico-fisiológica sea la más efectiva en estos casos.

De la misma manera, quieren comprobar si sus líneas de actuación son capaces de disminuir el Mal Agudo de Montaña para preservar la salud de los montañeros que asciendan a las cumbres más altas del planeta. Esta enfermedad aparece con gran prevalencia en individuos que se exponen a situaciones de falta de oxígeno que se producen en altitud, especialmente por encima de los 4.500 metros. Esta patología deriva, en algunos casos, en edema pulmonar y edema cerebral poniendo en peligro la vida del alpinista.

El equipo ‘Reto Everest’ ha comenzado el primer mesociclo de entrenamientos que finalizará en Navidades. Está previsto que los escaladores retomen su preparación un mes antes del inicio de la expedición.