UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

El CMI Compass ha sido finalista en los prestigiosos premios de diseño DAME de la Feria de Amsterdam

La Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea ha patentado una brújula virtual, el CMI Compass, que coordina todos los dispositivos que proporcionan el rumbo de un barco al piloto automático, elaborando y aplicando en tiempo real la tabla o curva de desvíos junto a la declinación magnética para obtener el rumbo verdadero o de proa en la navegación. De esta manera, dicha operación, que hasta ahora debe ser realizada de forma manual, pasará a realizarse de forma automática, informatizada e inmediata.

Se trata de un producto novedoso que permite a cualquier tipo de buque aplicar directamente la señal del rumbo verdadero a su piloto automático. De hecho, es el primer dispositivo del mercado capaz de proporcionar al piloto automático la señal de la brújula magnética procesada y corregida en tiempo real.

La brújula CMI Compass, que ha sido licenciada a la empresa Barcelona Autonautic Instrumental ubicada en Barcelona y que se encargará de su comercialización, captura los diferentes tipos de rumbo que son proporcionados por los sistemas de navegación (principalmente satélite y giroscópica) y utiliza una versión publicada de los datos de la declinación magnética, es decir, de la diferencia angular entre el norte magnetico y el norte geografico. Tras procesar todos estos, la brújula CMI Compass crea al momento un nuevo juego de información en la que se incluye la tabla de desvíos del curso magnético y la declinación magnética con un nivel de precisión que hasta ahora no estaba disponible.

En la actualidad, los equipos que envían las señales al piloto automático se integran perfectamente con el CMI Compass, ofreciendo una solución global más robusta y fiable.

Aitor Martínez, capitán de la marina mercante, doctor en náutica y profesor de la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas Navales de la UPV/EHU, ha sido el investigador encargado de desarrollar este proyecto.

La utilización de este nuevo dispositivo supondrá a los propietarios de los buques un importante ahorro de tiempo y combustible y, en consecuencia, de dinero.

Por ejemplo, en aquellos tipos de barcos en los que la administración exija el certificado de la tabla de desvíos, tales como mercantes, pesqueros, remolcadores, grandes yates y embarcaciones menores o de recreo, la utilización del CMI Compass evitará un salto significativo entre la señal que se envía al piloto automático del “fluxgate” y otra magnética, sustituyéndose ésta última por el compás reglamentario.

Este dispositivo se adapta incluso a la estrategia del Comité de Seguridad Marítima de la IMO (Organización Marítima Internacional) para el desarrollo e implementación del programa e-Navigation, de intercambio de información marítima por medios electrónicos que generará una infraestructura de comunicaciones permitiendo la transmisión de información de forma rápida, segura y con el grado de confidencialidad adecuado buque-tierra, tierra-buque y buque-buque, o cualquier otro cuando sea requerido.

El prototipo del CMI Compass fue elegido finalista en los prestigiosos premios de diseño DAME de la feria Marine Equipment Trade Show (METS) de Amsterdam, que se celebró el pasado mes de noviembre.