UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

La datación por carbono 14 de varios huesos de animales y de restos de madera proporciona edades aproximadas en torno a los 19.000 años

El estudio del enterramiento magdaleniense descubierto el pasado verano en el yacimiento arqueológico de la Cueva del Mirón prosigue su marcha de manos de de las universidades de Cantabria y New Mexico. Las primeras fechas de carbono 14 obtenidas a partir de huesos de animales, incluidos en el mismo estrato que los restos humanos, han proporcionado una edad próxima a los 19.000 años, mientras que restos de madera carbonizada de enebro, procedentes del estrato que recubría al anterior, han permitido situar su formación hace unos 18.300 años.

El equipo científico del () confirma así que el enterramiento se produjo en el periodo denominado Magdaleniense Inferior, con una antigüedad algo mayor que la que los investigadores, de una manera conservadora, habían estimado originalmente. Los datos también permiten fechar la pintura roja de la parte posterior del gran bloque grabado encontrado en la cueva, una pintura que se considera relacionada con el enterramiento y que estaba también recubierta por el nivel más reciente de los ahora datados.

Durante esa época, la cavidad situada en Ramales de la Victoria (Cantabria) conoció una ocupación intensiva, de la que son testimonio numerosos restos de campamentos en el vestíbulo de la cueva, con grandes cantidades de huesos de animales, restos de la actividad cazadora y de su consumo por los habitantes de la misma, junto a decenas de miles de restos de talla de sílex y otras materias primas, parte del proceso de fabricación de útiles y armas. También corresponden a esa época numerosas piezas de industria de hueso y asta, muchas de ellas decoradas, entre las que destaca el excepcional omóplato grabado con una cabeza de cierva, pieza hallada en la campaña de 2004.

ADN HUMANO

El próximo paso de la investigación consistirá en la toma de muestras de ADN de los restos humanos, cuyo estudio será realizado por el equipo de Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania). Actualmente, este laboratorio es la referencia a escala mundial en el estudio de la genética de humanos fósiles. A partir del muestreo, que requiere unas condiciones especiales para evitar la contaminación por ADN humano reciente, se podrá también fechar directamente los restos humanos por carbono 14, lo que confirmará de manera definitiva su edad, y se podrán conocer diversos aspectos de su alimentación, salud e incluso la existencia de posibles movimientos migratorios, a partir del estudio de los isótopos estables de distintos elementos contenidos en los huesos.

La excavación en El Mirón es parte de un proyecto internacional desarrollado desde 1996 por el IIIPC y el Departamento de Antropología de la Universidad de New Mexico (Estados Unidos), dirigido respectivamente por los profesores Manuel González Morales y Lawrence G. Straus y autorizado y financiado en esta campaña por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria. Por parte norteamericana ha sido financiada por la propia Universidad de New Mexico y la escritora Jean Auel, autora de la exitosa saga de “El clan del oso cavernario”. La prestigiosa fundación estadounidense L.S.B. Leakey ya ha comprometido su financiación para el equipo norteamericano en la próxima campaña, en la que se espera acabar de conocer con mayor exactitud el conjunto de los elementos que acompañaban a este excepcional enterramiento.