Quizás la discusión resulte poco impactante para algunos o incluso innecesaria para otros pero para los euro escépticos ingleses es uno de los caballos de batalla utilizado a menudo en contra de la Unión Europea. Y no solo para ellos, también para algunos países, entre ellos Reino Unido, que consideran que la inclusión de los símbolos en el Tratado de Lisboa significaría volver al concepto de “constitución” y especialmente, la bandera que resulta demasiado “federalista”. Los símbolos de los que hablamos son:

  • La bandera europea. Doce estrellas doradas en círculo sobre un fondo azul.  Es el símbolo no sólo de la Unión Europea sino también de la unidad e identidad de Europa en un sentido más amplio. El círculo de estrellas doradas representa la solidaridad y la armonía entre los pueblos de Europa.
  • El himno europeo: “Oda a la alegría”. La melodía procede de la Novena Sinfonía, compuesta en 1823 por Ludwig van Beethoven y escrita en 1785 por Friedrich von Schiller. El poema expresa la idealista visión de Schiller del género humano como hermanos.
  • Divisa o lema: “Unida en la diversidad”. La divisa significa que en la UE los europeos trabajan juntos por la paz y la prosperidad y que las numerosas culturas, tradiciones y lenguas de Europa son un activo positivo para el continente.
  • El día de Europa: 9 de mayo. El 9 de mayo de 1950, Robert Schuman presentó su propuesta para la creación de una Europa organizada, la “Declaración Schuman”.
  • La moneda única: el Euro. Es el más “tangible” de todos los símbolos.
En el fallido intento constitucional, se añadía un artículo (1-8) que recogía todos los símbolos de la Unión citados anteriormente. En el Tratado de Lisboa, este artículo se eliminó por la controversia que generaba pero aún así 16 países firmaron una declaración no vinculante que se añadió como anexo al Tratado en la que reconocen los símbolos anteriormente citados como símbolos europeos.
El 9 de octubre de 2008, el Parlamento Europeo adoptaba con una amplia mayoría una propuesta en la que se proponía utilizar estos símbolos para publicaciones y eventos. Para algunos eurodiputados ingleses, esto suponía adoptar cierta forma de “eurofederalismo”, inaceptable para ellos. Eso sí, cada país tiene el derecho a utilizar como prefiera estos símbolos por lo que por ejemplo, en los actos oficiales españoles generalmente vemos la bandera española al lado de la europea. Sin embargo, los ingleses solo la “ondean” el día de Europa. El periódico inglés, Telegraph, tradicionalmente anti-europeista, incluso cuenta que el uso del Himno de la Alegría conlleva a “desafortunadas asociaciones, puesto que fue utilizada previamente para celebrar el cumpleaños de Hitler”. Por supuesto, el euro escéptico Nigel Farage también tiene una opinión contraria al uso de los símbolos europeos “puesto que hay que concentrarse en temas más sustanciales e importantes”.
No obstante, los símbolos se asocian inequívocamente a la Unión Europea. Entonces, ¿por qué tanta polémica?