Al cierre, salvamos en subasta los 10.650, pero por muy pocos puntos. Usualmente, estos cierres sobre soportes sin que la vela deje una gran sombra, son malos. No hay sobreventa y ha sido descargada por lo que la ruptura del nivel es viable y dependerá del comportamiento americano al cierre.

Respecto del que se encontraba en los 10.921 cuando cerraba el Ibex en subasta y lo vi en esos momentos muy sobrevendido a 15 minutos, ¿sobrevendido? si, sin apenas haber caído y es increíble. La volatilidad de los movimientos posteriores a la apertura ayudó a descargar sobrecompra, por lo que el giro bajsita puede revertir o quien sabe. Tarde o temprano se soltará mucho papel de golpe. Nuestra zona para confirmar un giro en el Dow o SP500 está muy abajo de donde estamos y tardaríamos en acercarnos a la misma con esta fortaleza que aun demuestran en Wall Street. Sin embargo ayer se conocieron fuertes pérdidas de los fondos quants que pueden obligar a cerrar posiciones a muchos hedge funds de esta categoría. También preocupa en Wall Street que está entrando el gran público (que suele entrar en la cúspide y comprar al último).

El Ibex, como dijmos ayer mientras todo el mundo sin excepción era toro, no ha podido alejarse de su primer soporte relavente y deja una figura de triple vela muy bajsita. El volumen es superior al de ayer y por lo tanto, no se observan signos positivos. Solo la sorpresa y/o los americanos pueden salvar la faena. Si en jornadas posteriores rompiéramos los 10.250, se acabaría todo y el panorama se pondría muy sombrío para el selectivo por el fallo alcsita. El corte del indicador estocástico no ayuda para nada.

Sigo pensando que el momentum de fondo es bajista y se necesita un ajsute de precios muy importante. Si los gobiernos y bancos centrales siguen interviniendo, solo conseguirán postergar la recuperación a costa del sufrimiento de la clase media, solo por sus intreses políticos (por que no son económicos). Esperemos que encuentren la solución más rápida para salir de la crisis y se dejen de jugar a no soltar el poder aunque se venga el mundo abajo.

Nos vemos mañana.