UNIVERSIDAD FRANCISCO DE VITORIA

La jornada reunió a numerosos expertos para compartir conocimientos, intercambiar experiencias y buenas prácticas, estimular el debate multidisciplinar, e impulsar iniciativas que aborden los determinantes sociales de la salud de los escolares y jóvenes universitarios.

El pasado sábado, 15 de enero, se celebró en la Universidad Francisco de Vitoria, el VII Encuentro de Expertos en Promoción de Salud Universitaria, bajo el lema de “”, con la participación multiprofesional de más de un centenar de profesores universitarios, investigadores, profesionales que trabajan en Servicios de Salud Universitaria, y jóvenes universitarios de diferentes puntos de España, comprometidos con la Promoción de la Salud en la Universidad.

En esta cita de expertos sobre “Universidades Saludables”, se presentaron cuarenta y un trabajos originales, y brindó una ocasión única para compartir conocimientos, intercambiar experiencias y buenas prácticas, estimular el debate multidisciplinar, e impulsar iniciativas que aborden los determinantes sociales de la salud de los jóvenes universitarios. Se debatió sobre: las Políticas institucionales saludables, los Entornos amigables para los universitarios, la Educación para la Salud basada en el Desarrollo de Habilidades para la Vida, y la efectividad de los Servicios de Salud Universitaria.

La organización del VII Encuentro de Expertos 2011 corrió a cargo de la Escuela de Enfermería de la Universidad Francisco de Vitoria, dadas las favorables circunstancias, apoyos y experiencias que están llevando a cabo. Los Cuidados para la Promoción de la Salud en el ámbito universitario son una prioridad impostergable. Desde la Dirección de la Escuela de Enfermería se trabaja para asegurar el derecho a la salud y la educación de los jóvenes, que es una responsabilidad de todos, desde una perspectiva de género y equidad, que partiendo del fomento de los determinantes sociales positivos de la salud contribuyan a mejorar los estilos y calidad de vida de todos los miembros de la comunidad universitaria, para generar un futuro social y humano sostenible.

Se analizaron los factores que determinan la salud de los jóvenes: el entorno social y familiar en el que viven y estudian; las políticas públicas que sustentan la vida social; la respuesta de los servicios sanitarios a sus demandas; las características biológicas de los jóvenes universitarios y su comportamiento.

Obtuvo el Premio Nacional de Investigación de la Asociación Española de Medicina Escolar y Universitaria 2011, el trabajo titulado “Los Universitarios y la calidad de Vida”, presentado por la Dra. Mercedes Martínez Piédrola.

Posteriormente, se procedió a la Asamblea General Anual de los Miembros de la Asociación Española de Medicina y Salud Escolar y Universitaria, en la que se analizaron los avances realizados en materia de promoción de la salud escolar y universitaria en España del 2008 al momento actual, y la votación a la renovación de la junta directiva, saliendo elegida la candidatura presidida por el Dr. Antonio Sáez Crespo.

El Profesor Doctor Antonio Sáez, Presidente Asociación Española de Medicina y Salud Escolar y Universitaria (Madrid) expone las conclusiones:

Entendemos que la Salud de la Gente Joven debe ser construida y vivida por las personas en su ambiente cotidiano, donde estudian, trabajan, aprenden, se divierten y aman. La salud no es un fin en sí mismo, es un recurso para la vida cotidiana de los jóvenes universitarios. Se genera y se vive en el marco de la vida diaria en sus familias, grupos de amigos y en la Comunidad Universitaria. La salud de los jóvenes es el resultado de los cuidados que cada uno de ellos se otorgan a sí mismos y a los demás, y la capacidad para tomar las decisiones adecuadas que afectan al control de sus propias vidas.

Las Universidades Saludables, son las entidades de Educación Superior que han desarrollado una cultura organizativa orientada por los valores y los principios asociados al fomento de la salud, con el fin de propiciar el desarrollo humano y mejorar la calidad de vida de quienes allí estudian o trabajan, influyendo en los entornos laborales y sociales. De esta manera se promueven conocimientos, habilidades y destrezas para el autocuidado y la implantación de estilos de vida saludables en la comunidad universitaria.

La comunidad universitaria junto con, la familia y las relaciones con los amigos, el uso del ocio y la actividad física, la conducta alimentaria, las relaciones sexuales, el uso de drogas y el entorno político, social y laboral, son temas directamente relacionados con la salud y la calidad de vida de los jóvenes, que además interactúan entre sí.
Sobre la evaluación de las experiencias de promoción de la salud dirigidas a los jóvenes universitarios que se están llevando a cabo en España, podemos concluir:

1) Hay que profundizar en el desarrollo de las estrategias que combinen metodologías educativas participativas con mayor implicación de los iguales y del entorno social cercano.
2) Debemos avanzar en la mejora del diseño de la evaluación de los resultados de los programas de promoción.
3) Tenemos que incrementar la difusión de las intervenciones mediante la publicación de estas experiencias.
Las universidades tienen la capacidad de generar beneficios para sí mismas, para sus miembros y sus familias. Esto podría obtenerse reconociendo el valor agregado que la promoción de la salud tiene en términos de incremento de satisfacción laboral, como factor motivador para el ingreso de mayor número de estudiantes y como elemento relevante en la formación de profesionales íntegros.

La incorporación de la creación de estilos de vida saludables y la prevención de los comportamientos de riesgo en la Comunidad Universitaria podría disminuir el ausentismo de estudiantes, profesores y administrativos; favorecer las relaciones interpersonales armoniosas y la convivencia, mejorar el clima laboral y de estudio; y contribuir a la percepción de la calidad de vida durante el estudio y trabajo. A largo plazo, la promoción de la salud en la universidad favorecerá cambios en la situación de salud del país a través de las generaciones de estudiantes egresados que fomentarán modificaciones para lograr la salud y el bienestar en las instituciones y comunidades en las que trabajen y las familias que formen.

En los Servicios de Salud Universitaria se están incorporando con éxito los profesionales especialistas en Enfermería Escolar y Universitaria, lo que ha supuesto un cambio de enfoque hacia los cuidados, y la acción multisectorial de la promoción de la salud en la comunidad universitaria. También observamos una mayor implicación de los diferentes sectores de la Comunidad Universitaria, así como la implicación de otros departamentos universitarios, además de los de ciencias de la salud, como son los departamentos de ciencias de la educación, ciencias sociales y del comportamiento, arquitectura, derecho, económicas, ciencias de la información, etc. en las tareas de atención a los jóvenes e investigación epidemiológica sobre los determinantes sociales de la salud de los universitarios. Así mismo, se está impulsando la creación de Redes de Enfermería Escolar y Universitaria, como la Red Internacional de Cuidados de Enfermería para las Escuelas Promotoras de Salud (RICEPS), para fortalecer los mecanismos de intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas.

RECOMENDACIONES:

La Universidad debe favorecer políticas centradas en el desarrollo de habilidades para la vida, la autonomía, emancipación y bienestar de los jóvenes mediante propuestas de colaboración con empresas para la inserción laboral, programas de educación para la salud basados en el desarrollo de habilidades sociales, alternativas saludables para el ocio y el tiempo libre, que desarrollen los valores de cooperación, participación, respeto y tolerancia, incorporando programas de promoción de la salud de los jóvenes en el escenario universitario.
Para que una universidad sea saludable deberá modificar su estructura física, implementar líneas de desarrollo estratégico, incluir esta temática en los currícula y en las políticas institucionales. Con esta estrategia, podrían conseguirse cambios de cara a la promoción de la salud de los jóvenes, sustentables en el tiempo, centrados en sólidas convicciones y conocimientos, y de fácil consecución por los miembros de la comunidad universitaria, de manera equitativa.

Para ello, se deben:

– Poner en marcha normas y políticas institucionales para propiciar entornos favorables a la salud.
– Desarrollar acciones de investigación y evaluación en Promoción de la Salud.
– Ofrecer Servicios de Atención a la Salud y Cuidados al joven universitario, incorporando los especialistas en Enfermería Universitaria
– Favorecer la participación de los jóvenes en el desarrollo de habilidades personales, y
– Llevar a cabo acciones de alcance familiar y comunitario.

Las universidades pueden ser promotoras de la salud si se lo proponen; tienen el potencial para influir positivamente en la vida y la condición de salud de sus miembros, protegiéndolos y promoviendo su bienestar.