UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

La investigación codirigida por el investigador de la UPV/EHU Emilio J. Cocinero se publica en la

Las moléculas que forman los seres vivos, las biomoléculas, se dividen en cuatro grandes familias: proteínas, lípidos, ácidos nucleicos y los glúcidos o , que son los encargados de suministrar la energía al organismo. Toda la química de los se ve afectada por el efecto anomérico, que juega un papel clave en la estabilización de los mismos. “No había dudas sobre la existencia de este efecto, pero nunca se había podido caracterizar”, explica el investigador de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) Emilio J. Cocinero. Este profesor del Departamento de Química Física, en colaboración con la Universidad de Oxford, ha conseguido, por primera vez aislarlo y medirlo. El resultado de la investigación se publica en la revista Nature, en el artículo titulado ‘’.

El efecto anomérico se identificó en 1955 pero, a pesar de su importancia tanto en química como en biología, su origen físico continúa sin estar claro y un análisis pormenorizado de dicho efecto todavía no había sido posible. En su investigación Cocinero ha conseguido medir, por primera vez, el grado de influencia del efecto anomérico en un azúcar y ha probado que, al contrario de lo que se pensaba hasta ahora, el efecto anomérico exo predomina sobre el endo.

La investigación codirigida por Cocinero se llevó a cabo mediante la unión de un azúcar y un pequeño péptido como modelo del sistema glúcido-proteína presente en los seres vivos. “La investigación se hizo en fase gas y en este medio podemos estudiar y analizar las propiedades que son intrínsecas del azúcar”, explica el investigador, que se doctoró en Química por la Universidad de Valladolid. Para llevar a cabo este estudio se utilizó una combinación de espectroscopia láser y análisis computacional. “Los resultados sugieren que será importante reevaluar la influencia del efecto anomérico tanto en química como en biología, ya que está presente en la mayoría de los azúcares y altera las proporciones de estos en la naturaleza”. También puede ayudar a esclarecer por qué el organismo selecciona unos determinados azúcares a pesar de que haya otros más abundantes en la naturaleza.

Figura 1. Sistemas estudiados, donde el ‘sensor’ (dipéptido) detecta los cambios estructurales producidos por el efecto anomérico

Emilio J. Cocinero se incorporó a la UPV/EHU en 2009, tras una estancia de tres años en la Universidad de Oxford, centro con el que sigue colaborando. “En nuestras investigaciones estudiamos “los ladrillos”, las unidades más básicas que forman estas biomoléculas, que a pesar de su importancia no se comprenden totalmente. Empezamos caracterizando azúcares aislados, para posteriormente ir añadiendo complejidad a los sistemas de estudio, con disacáridos, azúcares de tres unidades… A continuación investigamos la influencia del disolvente en los azúcares, estudiando el efecto del agua en varios de ellos. Nuestro objetivo es ir hacia el estudio de sistemas cada vez más complejos que den una visión más real de lo que pasa en nuestro organismo”.

Referencia bibliográfica:

Emilio J. Cocinero, Pierre Çarçabal, Timothy D. Vaden, John P. Simons y Benjamin G. Davis: ‘Sensing the anomeric effect in a solvent-free environment’. Nature, 6 de enero de 2011 (doi:10.1038/nature09693)