UNIVERSITAT DE BARCELONA

17 especies de la más amenazada de Cataluña se han extinguido debido al impacto de la actividad humana sobre el entorno natural, 199 especies se incluyen en alguna categoría de riesgo (5,53 % de la catalana) y 37 especies podrían desaparecer en poco tiempo. Éstas son algunas de las conclusiones de la publicación /Llibre vermell de les plantes vasculars endèmiques i amenaçades de Catalunya/ (Argania Editio), de los expertos Cèsar Blanché, del Departamento de Productos Naturales, Biología Vegetal y Edafología de la UB; Llorenç Sáez, de la Facultad de Ciencias de la UAB, y del biólogo Pere Aymerich.

La flora vascular de Cataluña comprende unas 3.600 especies y subespecies, y representa una parte relevante de la del continente y del Mediterráneo occidental. Este «libro rojo» (‘llibre vermell’ en catalán) es una herramienta fundamental para la conservación de la biodiversidad de nuestro país, revisa el estado de conservación de la flora vascular catalana y presta especial atención a las especies endémicas y a las amenazadas. Prologada por el profesor emérito de la UB Josep Vigo, la obra cuenta con la colaboración de Helena Estevan, Joan Font, Núria Membrives y Xavier Oliver. También ha recibido aportaciones de más de 120 especialistas y cuenta con el apoyo del Instituto de Estudios Catalanes, la Institución Catalana de Historia Natural, el Instituto Botánico de Barcelona, el Departamento de Medio Ambiente y Vivienda, CatalunyaCaixa y la Fundación Carl Faust de Blanes.

Más allá de la geografía catalana, la gran mayoría de las 199 plantas amenazadas en Cataluña presentan una distribución mundial amplia. En el territorio catalán, se localizan sobre todo en las zonas costeras –el Empordà, el delta del Llobregat, el litoral de Camp de Tarragona o el delta del Ebro–? así como en un pequeño sector de la plana de Lérida, los Puertos de Tortosa y un área de los Pirineos centrales, a caballo entre las comarcas del Pallars y la Vall d’Aran. Como decíamos, 17 especies ya se han extinguido (en su mayor parte, tenían como hábitat humedales y playas) y 37 más están en peligro crítico y podrían desaparecer en poco tiempo. De hecho, algunas de éstas quizá ya han desaparecido, puesto que no se ha visto ninguna desde hace más de quince años, como es el caso de la orquídea /Gymnadenia odoratissima,/ observada hasta los años ochenta en tres puntos de los Pirineos orientales. Estas plantas en estado de alto riesgo constituyen poblaciones muy pequeñas (en algunos casos no se conocen más de 25 ejemplares), o bien se concentran en superficies muy reducidas, de unos pocos metros cuadrados. El principal factor de riesgo para las plantas amenazadas es la destrucción de sus hábitats, tanto por transformaciones extensivas del territorio (urbanización en el litoral y prelitoral, regadío en la plana de poniente) como por pequeñas actuaciones localizadas y fácilmente evitables (apertura de una carretera o pista, creación de una cantera o un vertedero, etc.).

La publicación /Llibre vermell/ también revisa el estado de 126 especies endémicas de Cataluña, que existen sólo en nuestro territorio o bien representan más de la mitad de la población mundial. Los Pirineos orientales -en especial en el eje de montañas que va desde la sierra del Cadí hasta el Puigmal– y el macizo de los Puertos –en las Tierras del Ebro– son las áreas con mayor concentración de plantas endémicas.

Normalmente las especies se encuentran esparcidas por áreas bastante amplias, son relativamente abundantes y no están amenazadas. Ahora bien, en algunos casos el perfil es muy diferente: hay especies localizadas en áreas muy limitadas, donde no resultan especialmente raras, como es el caso de /Polygala vayredae/ (exclusiva del valle del Bac, en la Garrotxa). Otras están muy localizadas y se consideran más o menos amenazadas (/Limonium vigoi/, conocida en algunos saladares del delta del Ebro y del Baix Camp). Un caso extremo de planta endémica rara es el de /Festuca paucispicula/, una gramínea descubierta en 1942 en la sierra de Cardó (Baix Ebre), que nunca más se ha vuelto a ver y que se ha dado por extinguida, aunque recientemente la observación de plantas similares en los Puertos ha reavivado la esperanza de encontrar algún espécimen.

Gran parte de las plantas amenazadas están protegidas legalmente gracias a la aprobación, en 2008, del Decreto de Creación del Catálogo de Flora Amenazada de Cataluña. Ahora bien, si la normativa proteccionista no se va actualizando, algunas de las plantas amenazadas quedarán al margen de la cobertura legal: es el caso de especies en situación crítica como /Teucrium campanulatum/ o /Ceratophyllum submersum/, la supervivencia de las cuales depende de la conservación de su hábitat acuático natural en el Segrià y el Alt Empordà, respectivamente.

La publicación /Llibre vermell de les plantes vasculars endèmiques i amenaçades de Catalunya/ se presentó el pasado diciembre en la Pedrera de CatalunyaCaixa, con la participación del Dr. Josep Vigo, autor del prólogo; el Dr. Llorenç Sáez, en representación de los autores; el Dr. Jaume Gamisans, patrono de la Fundación Carl Faust; el Sr. Miquel Rafa, director del Área de Territorio y Medio Ambiente de CatalunyaCaixa, y el Sr. Jordi Ruiz Olmo, jefe del Servicio de Protección de Fauna, Flora y Animales de Compañía del Departamento de Medio Ambiente y Vivienda.