UNIVERSIDAD DE DEUSTO

Los resultados de una tesis doctoral defendida en la Universidad de Deusto sobre el tratamiento interdisciplinar PSICOMEFI en pacientes con dentro del ámbito hospitalario confirman la importancia de este tratamiento en la mejora de la sintomatología biopsicosocial y en la satisfacción con el tratamiento de las personas con FM (). Todo ello constituye un paso muy satisfactorio en la búsqueda de una mejor y de enfermedad para estos pacientes.

La nueva doctora de Deusto, Josune Martín Corral, ha dedicado su investigación a estudiar este síndrome clínico de etiología desconocida que se caracteriza por dolor crónico generalizado con presencia de un aumento de la sensibilidad local a la presión en múltiples puntos predefinidos. Entre los síntomas se encuentra la fatiga intensa, el sueño no reparador, la sintomatología ansiosa y depresiva, cefaleas o intolerancia al frío.

Actualmente, la fibromialgia constituye un importante problema de salud que afecta a un 2% de la población, mayoritariamente a mujeres. Debido a la compleja y desconocida etiología de la fibromialgia, su variada sintomatología asociada y su elevada comorbilidad, la eficacia terapéutica es especialmente difícil y el tratamiento en estos pacientes continúa siendo un desafío. De ahí, el objetivo principal de esta tesis doctoral que es evaluar si el tratamiento interdisciplinar PSICOMEFI que se basa en las intervenciones PSICOlógica, Médica, Educativa y FIsioterápica de forma coordinada, en pacientes con fibromialgia dentro del ámbito hospitalario, obtenía mejores resultados en variables biopsicosociales, que la terapia habitual farmacológica dispensada a estos pacientes.

El diseño de la investigación ha sido experimental, aleatorizado, de comparación de dos grupos, Grupo Control (GC) y Grupo Experimental (GE). Se ha llevado a cabo con una muestra de 153 pacientes que acudían a la Unidad de Tratamiento del Dolor en el Hospital Galdakao-Usansolo. 71 pacientes del GC y 82 del GE respondieron en el momento basal, y 56 pacientes del GC y 54 del GE respondieron en el momento 6 meses. Los pacientes del GE recibieron el tratamiento interdisciplinar PSICOMEFI durante 6 semanas de duración, en dos sesiones semanales de una hora y 45 minutos de duración cada una. Las evaluaciones se llevaron a cabo en el tiempo basal y a los 6 meses para los dos grupos. Adicionalmente, se realizó un seguimiento hasta los 12 meses en los pacientes del GE.

Los datos recogidos constataron que los pacientes con FM que recibieron el tratamiento interdisciplinar PSICOMEFI, en comparación de aquellos que recibieron su tratamiento habitual, presentaron mejorías en el tiempo, respecto al impacto de la FM (estadísticamente significativas), en la calidad de vida, dolor en la última semana, función física (es decir, después del tratamiento los pacientes aumentaron la frecuencia de realización de actividades en su vida diaria) y apoyo social. Asimismo, utilizaron menos la estrategia de afrontamiento al dolor de autoafirmación, que se refiere a la importancia de “no rendirse” y “no desfallecer”.

En la intervención psicológica del tratamiento, uno de los aspectos que se trabajaba era asumir que uno no puede con todo y no puede realizar las mismas actividades de la misma manera que cuando no tenía FM. De esta manera, los pacientes empiezan a ser conscientes de lo que esa actitud de “supermujeres” o “superhombres” les ha supuesto y supone, en cuanto a más dolor y más frustración, por no poder abarcar todo. Ellos mismos han sido conscientes de este aprendizaje y lo han manifestado a través de frases como la siguiente: “he aprendido quizá a ser menos autoexigente y valorarme más y afrontar el día a día con más seguridad y más paciencia”.

Y aunque no mejoraron la sintomatología ansiosa ni depresiva, el hecho de tener esta sintomatología no les ha impedido mejorar en otros aspectos, como en el impacto que la FM tiene en su calidad de vida. Asimismo, la satisfacción con el tratamiento recibido fue estadísticamente significativa para los pacientes del GE y así, por ejemplo, un 98.57% de los pacientes del GE valoraron la intervención psicológica con un grado de mucha o muchísima satisfacción. Además, algunas de estas mejoras se mantuvieron a lo largo de un año para los pacientes del GE.

Una de las variables predictoras de la mejora fue, entre otras, el llevar 5 años o menos desde que se iniciara el dolor, por lo que la sugerencia es comenzar la intervención interdisciplinar lo antes posible.