Cuándo un periodista dice que “hay que salvar a la UE”, Schuman debe revolverse en su tumba. Tiene que ser así porque no hay nada que salvar, si acaso continuar con la integración económica y política que los padres fundadores europeos comenzaron después de la II Guerra Mundial. No nos podemos imaginar todo lo construido en estos últimos cincuenta años desmoronándose como un castillo de naipes por la crisis que estamos pasando ahora. Muchas han sido las crisis sobrellevadas con éxito gracias a la Unión de los pueblos europeos, por ejemplo “la crisis de la silla vacía” o “la crisis del petroleo” de los años 70. Es cierto, que no es una unión perfecta y que tiene mucho que mejorar como por ejemplo su excesiva burocracia, pero ¿necesita ser salvada?

Bueno, pues Daniel Tercero en su artículo en “Sesión de control” sobre la falta de gobierno en Bélgica considera que es complicado creer que un belga, Van Rompuy, actual presidente del Consejo Europeo pueda llevar a cabo la “salvación de la UE”. Primero, en dicho artículo no se explican las causas de la situación belga que básicamente es la falta de acuerdo de las comunidades lingüísticas sobre el dossier BHV (Bruxelles-Halles-Vilvorde). Es desde luego, mucho más complicado y por ello, este país sigue sin gobierno desde hace tantos meses. Desde luego, es una situación poco agradable pero en Bélgica, debido a su estructura federalista, todo continúa funcionando con normalidad. De hecho, no parece que no haya gobierno. Si queréis saber más sobre el dossier BHV, aquí tenéis un artículo muy bueno en francés y también, para que veáis qué complicadas son las estructuras en Bélgica a todos los niveles, no os perdáis este vídeo en inglés:

Do you want to know more about Belgium? (subtitled NL/FR) from Jerome de Gerlache on Vimeo.

El artículo de Tercero acaba planteando como hemos dicho, si Van Rompuy, un belga, “salvará la Unión Europea”. Primero nos preguntamos sí estamos en peligro, es decir, ¿hay que salvar la Unión?. Una unión que avanza paso a paso y que tiene ya como miembros a 27 países y qué además, ha comenzado el año 2011 sabiendo que Estonia adopta este año la moneda única, el euro. ¿De verdad necesita ser salvada? Además, el puesto que ocupa el señor Van Rompuy carece a efectos prácticos de poder ya que cómo se ha demostrado es un puesto meramente representativo. Los que siguen teniendo el poder son los gobiernos, representados en el Consejo (gracias al Tratado de Lisboa, con más control del Parlamento Europeo). Cada seis meses, uno de los estados miembros ejerce la presidencia rotatoria de la UE. El pasado semestre fue Bélgica, un país sin gobierno. No deja de ser una situación cuanto menos peculiar, pero la UE ha continuado con sus funciones sin ningún problema. De hecho, el primer semestre de 2010 fue España quién ejerció la presidencia y fue mucho más polémica por asuntos comola crisis griegala ausencia del presidente estadounidense Obama en la cumbre de mayo.
Por tanto, volvemos a hacer la misma pregunta, ¿necesita la UE ser salvada? Claro que no. La unión hace la fuerza y esta unión está basada en la solidaridad. Contemos con ella para salir de la crisis cuanto antes.