El cierre nos deja la sensación de estar en un día importante. Hay un doble techo en la zona de 11.050 del contado del Ibex, la que siempre dije que no debía superarse para mantener la tendencia bajista de fondo. Por lo tanto, en solitario en el panorama nacional, sigo sosteniendo la pelna vigencia de la tendencia iniciada en 2007.

¿Porqué tiene que dura tanto? Por que estamos en una corrección de superciclo y desde mucho antes que de 2007, más exactamente desde el 2000. Sin esa estructura delante, por supuesto que no se entiende lo que está sucediendo, pero es lo mismo que vemos acontecer en escalas pequeñas muchas veces: Una gigantezca 4ta.

Sigo insistiendo en que si tenemos cierres por encima de 11.050 la cosa cambiaría, la tendencia es la tendencia, pero el precio es el precio.

Nada ha cambiado a pesar de que los americanos estuvieron haciendo nuevos máximos, lo que al Ibex no le importo, yendo a su ritmo.

Hablando de ritmos, casualmente hoy es un día muy curioso. El 5 de enero de 2010 el Ibex llegó a los 12.240, desde donde hemos caído hasta hoy sin posibilidad de formar máximos crecientes y por lo tanto, atados a la tendencia. Y hoy, el marcó esos 12.240 un año despúes de que lo hicera el Ibex.

El Dow marcó 12.254 y esperamos que ese máximo se mantenga para verificar en el futuro si puede ser un máximo definitivo o no. El giro está cada vez más cerca, vendrá, no lo duden, pero se resiste y nos deja en una dialéctica en soledad. Lo se, pero tener convicciones y razones para mantenerlas, es para respetar. Ello es así por que no es un giro cualquiera el que esperamos, es uno de medio y largo plazo, razón por la cual nuestra impaciencia se luce todos los días. Pero llegará, seguro llegará, por que los ciclos son impiadosos y no se tuercen por la voluntad ni de la FED ni de operadores individuales. La gran masa será la que tenga la última palabra, como siempre y por más que sea solo una gota la que usualmente derrama el vaso.

Nos vemos mañana