UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE COMILLAS

· La presentó las conclusiones del Informe 2010 del en España

· Las últimas iniciativas del Gobierno “deben ser bienvenidas pero son transitorias y no estructurales, que es lo que nuestro país verdaderamente necesita”, afirmó

· Los autores del estudio llamaron la atención sobre la responsabilidad del consumidor en el precio de la energía, el nivel de emisiones y la eficiencia y el ahorro energético

· El Director General del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energético (IDAE) anunció que el Gobierno aprobará nuevas medidas de ahorro e intensificará las actuales

Las últimas iniciativas del Gobierno sobre movilidad de viajeros “deben ser bienvenidas pero son transitorias y no estructurales, que es lo que nuestro país verdaderamente necesita”, afirmó Ignacio Pérez-Arriaga, Director de la de Energía y Sostenibilidad, de la Universidad Pontificia Comillas en la presentación del Informe del Observatorio de Energía y Sostenibilidad en España 2010, una de las principales actividades de la cátedra.

Comillas y BP España presentaron el informe, esta mañana, en un acto en el que intervinieron Alfonso Beltrán García-Echaniz, Director General del Instituto para la Diversificación y Ahorro Energético (IDAE); José María Pérez-Prat, Vicepresidente de Asuntos Institucionales y Marketing de BP España, y dos de los autores del estudio, Ignacio Pérez-Arriaga, y Pedro Linares, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI) e investigador de la cátedra, quienes comentaron los aspectos más relevantes del informe que recoge los datos energéticos y económicos de 2009 y las novedades regulatorias de 2010, así como las medidas recién aprobadas por el Gobierno.

Los autores identificaron la movilidad y el transporte como uno de las mayores preocupaciones en la búsqueda de la sostenibilidad y el ahorro energético, ya que este sector consume un 27 por ciento de la energía, genera un 29 por ciento de las emisiones de CO2 y apenas se ha visto afectado por la crisis, particularmente en el transporte de pasajeros. Por eso, para Pérez-Arriaga, “es razonable fijar medidas regulatorias sobre la movilidad interior de viajeros”. En su opinión, las últimas iniciativas del Gobierno “deben ser bienvenidas pero son transitorias y no estructurales, que es lo que nuestro país verdaderamente necesita”.

Linares llamó la atención sobre la responsabilidad que tienen los consumidores finales sobre la demanda y el precio final de la energía, el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero y, en definitiva, sobre la capacidad de ahorro y eficiencia energética del país. Centrado en el análisis de los indicadores energéticos, Linares presentó un modelo de estudio y análisis comparado de las distintas fuentes de energía para evaluar el flujo desde su origen como energía primaria hasta su destino en el consumo final. En un panorama en el que el 30 por ciento de la energía primaria que se consume en España se pierde en el proceso, Linares destacó que las energías renovables no producen pérdidas. Respecto al consumo final, aseguró que sigue descendiendo y que la energía cada vez se destina más a usos residenciales, terciarios y de transporte. “El sector industrial se ve muy afectado por la crisis, pero el consumo del sector residencial lo nota menos y el del transporte, menos aún”, señaló.

El Director del IDAE explicó que las medidas aprobadas el pasado viernes por el Consejo de Ministros hacen evidente que el ahorro energético es una cuestión que afecta a todos los ciudadanos. A su juicio, las disposiciones recién aprobadas no tendrían resultados a largo plazo sin una estrategia detrás. Anunció, además, un nuevo paquete de medidas para el ahorro y la sostenibilidad, que se aprobará en breve y que servirán para intensificar tanto la velocidad como el grado de implementación de los planes de ahorro energético del Gobierno.

Con la atención centrada en el papel del consumidor final en el panorama energético español, el Director de la cátedra no dejó pasar la oportunidad de señalar al déficit tarifario de la energía eléctrica como una señal errónea al ciudadano, que actúa en contra de la eficiencia y el consumo responsable. “El déficit tarifario es un despropósito, para buscar la eficiencia cada uno de los actores tiene que pagar los costes de su actividad. Hoy el ciudadano sigue pagando menos por la energía de lo que cuesta y las recientes iniciativas siguen sin reducir el déficit”.

Indicadores

Según el informe, uno de los aspectos más positivos del período analizado es que la intensidad energética española continua disminuyendo, fundamentalmente a causa de la crisis en el sector de la construcción y otros sectores industriales, aunque sigue siendo superior a la de Unión Europea. Además, las emisiones de CO2 han disminuido en 2009 el 8,5 por ciento, debido principalmente a la reducción del consumo de energía, al incremento de las energías renovables, así como a una mayor contribución de la energía hidráulica en el marco del mix energético.

Entre las cuestiones que requieren una actuación decidida y nuevas medidas más ambiciosas, el informe señala que el nivel de dependencia energética de España respecto al exterior continua siendo muy elevado, superior al 84 por ciento y muy por encima de la media europea, a pesar de las mejorías en 2009 que responden a una menor demanda de energía importada, principalmente carbón, crudo y gas natural, y al crecimiento de las energías renovables.

El informe, que ha sido elaborado por Álvaro López-Peña, Alessandro Danesin, Pedro Linares, Ignacio Pérez-Arriaga, Alberto Fernández y Renato Días, puede consultarse en la web de la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad, de Comillas: http://www.upcomillas.es/catedras/bp/Observatorio.asp