UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

Se incorporará a un centro alemán para trabajar en el desarrollo de métodos de mejora de los resultados en cirugías de resecación del cáncer

, doctora en Ingeniería por la Universidad de Cantabria, ha logrado una de las prestigiosas becas internacionales Marie Curie, programa de la que este año permitirá a 400 jóvenes investigadores europeos acceder a empleos a tiempo completo en instituciones de del continente. La ingeniera cántabra iniciará en julio su trabajo en el Instituto de Imagen Biológica y Médica del Helmholtz Zentrum München (centro de investigación alemán para la salud medioambiental), donde se dedicará al desarrollo de métodos ópticos para la mejora de los resultados en cirugías de resecación del cáncer.

Pilar Beatriz García estudió Ingeniería de Telecomunicación en la UC, donde continuó con el doctorado dentro del Grupo de Ingeniería Fotónica. Su tesis doctoral, defendida en mayo de 2010, está dedicada al tema “Contribuciones al desarrollo de nuevas técnicas de interpretación y sistemas basados en espectroscopía de imagen”. La experiencia adquirida durante la realización de este proyecto, junto a la calidad científica y técnica del proyecto que la joven presentó a la convocatoria, han permitido a la ingeniera de 28 años hacerse un hueco en un centro de referencia como es el instituto Helmholtz.

“Tenía ilusión por conseguir la pero era consciente de la dificultad, debido al bajo porcentaje de concesión de estas ayudas”, cuenta Pilar Beatriz García Allende. “Por eso consideré también otras alternativas para cubrir el periodo de formación posdoctoral, como el puesto que ocupo actualmente como investigadora asociada en el Departamento de Cirugía y Cáncer del Hamlyn Centre for Robotic Surgery del Imperial College London”. La cántabra se mudará de Londres a Munich para trabajar bajo la supervisión del doctor Vasilis Ntziachristos, investigador de reconocido prestigio internacional en el campo de la óptica biómedica.

TECNOLOGÍA CONTRA EL CÁNCER

A lo largo de los dos años de duración de la beca, García Allende colaborará en una línea de investigación que aúna tecnología y avances médicos. “El objetivo es incrementar la precisión en la determinación de los márgenes de un tumor, de modo que este pueda resecarse completamente ocasionando el menor daño posible al órgano donde se originó”. Para ello se utilizan técnicas basadas en métodos ópticos de interacción luz-tejido, concretamente la fluorescencia.

La beca Marie Curie abre puertas y la ingeniera formada en la UC pretende aprovechar su estancia en Alemania para “alcanzar la madurez investigadora suficiente para poder presentarme con éxito a las convocatorias Ramón y Cajal o Juan de la Cierva”. Es decir, que su intención es volver a la Universidad de Cantabria para poder continuar trabajando en la línea que ya inició con su trabajo doctoral. “Mi directora de tesis, Olga María Conde, ha sabido conducirme durante los últimos años para que cada objetivo se convirtiera en un logro”, cuenta la joven. “Es una buena muestra del excelente personal docente e investigador con el que cuenta la UC”, añade, al tiempo que destaca “la calidad de la formación recibida”, tanto durante la carrera como después en el doctorado.

El esfuerzo de Pilar Beatriz García Allende en todo este periodo formativo y también a la hora de elaborar la propuesta para optar a la beca se ve recompensado con la obtención de la misma, y la joven está por ello “muy ilusionada y feliz”. “También lo están mi familia y amigos, aunque suponga que no me van a ver tanto por un tiempo”.

RETENER EL TALENTO
El programa comunitario Marie Curie se enmarca en el VII Programa Marco de Investigación de la Unión Europea y financia el desarrollo profesional del personal investigador a través de varias líneas de ayudas: unas para centros y organismos y otras dirigidas individualmente a investigadores. La iniciativa, que en 2011 está dotada con un presupuesto total de 772 millones de euros, pretende, entre otros objetivos, animar a los científicos europeos que trabajan fuera de las fronteras de la UE a volver a Europa, reteniendo la denominada “fuga de cerebros”, así como atraer a jóvenes investigadores de otros continentes para que realicen sus proyectos en centros europeos.