UNIVERSIDAD DE GRANADA

– Así lo demuestra una investigación realizada en la Universidad de Granada

“Problemas como el abandono, la falta de motivación o el bajo rendimiento en las Universidades se pueden corregir”. Una investigación de la Universidad de Granada, coordinada por los profesores José Luis Arco y Francisco D. Fernández, del Departamento de y de la Educación, lo ha demostrado a través de una investigación aplicada en la que han desarrollado un “Programa de tutoría entre compañeros” (), informa .

La línea de investigación sobre este tema arrancó en 2002. “Mientras en EEUU estamos hablando de una tradición de décadas, en España, entonces, no había prácticamente ninguna experiencia en este terreno”, asegura Arco. Pero fue hace tres años, cuando obtuvieron financiación del Ministerio de Innovación y Ciencia, cuando pudieron lanzarse al último ensayo piloto mejorando y adaptando estas intervenciones a la realidad educativa y cultural universitaria española. En diciembre de 2010 han terminado el proyecto y se muestran “muy satisfechos” con los resultados.

La idea inspiradora del trabajo es “reinvertir toda esa experiencia que han acumulado los alumnos de la Universidad durante cuatro o más años, no perderla y utilizarla para suplir las necesidades de orientación y asesoramiento que traen los estudiantes recién llegados”. Para ser más eficientes y productivos “hay que cambiar, por ejemplo, ideas como que da igual acabar en 5 que en 7 años una carrera”.

Tres ensayos piloto

“En total hemos completado tres ensayos piloto en seis titulaciones distintas (Licenciaturas de Psicología, Farmacia, Economía, y Administración y Dirección de Empresas, e Ingenierías de Química y Caminos, Canales y Puertos)”. Las cuatro primeras han sido las incluidas en la reciente replicación. “En total hemos trabajado con 125 tutores (alumnos de últimos cursos y/o doctorado) que han tutelado a 264 estudiantes de nuevo ingreso”.

El procedimiento se inició con la difusión de la iniciativa por las clases, con el propósito de captar posibles participantes, que más tarde serían seleccionados de acuerdo a ciertos criterios, y en el caso de los tutores, además entrenados para desarrollar las sesiones de tutoría con los alumnos de nuevo ingreso. Los tutores se han hecho responsables de uno o dos alumnos como máximo (“creemos que aquí hay un elemento importante de éxito”) y durante dos horas semanales a lo largo del primer y segundo cuatrimestre han estado trabajando y monitorizando diferentes variables con los alumnos con un cuaderno de trabajo elaborado por el grupo de investigación. “No buscábamos mejorar la satisfacción de los implicados. Íbamos a demostrar la eficacia, la utilidad, el impacto del programa. Nuestra intención era mejorar la productividad universitaria, medida mediante los indicadores de calidad, que propone el Ministerio como marcadores para la futura financiación de las Universidades”. Así, los alumnos y sus tutores han trabajado aspectos como la ansiedad, el pensamiento crítico, el tiempo y ambiente de estudio, las estrategias de aprendizaje y motivación, la planificación y organización del tiempo, el repaso o la autorregulación del esfuerzo.

“Tras evaluar los resultados encontramos mejoras estadísticamente significativas en todas las variables dependientes medidas en el grupo de intervención frente al grupo de control, concretamente, en tasa de rendimiento y tasa de éxito para las convocatorias ordinarias de febrero y junio, y extraordinaria de septiembre”. De hecho, han detectado mejoras sustanciales en estrategias de aprendizaje y motivación, y habilidades sociales. “Este es un programa de coste bajo y beneficios directos e indirectos extraordinarios, aplicable a cualquier titulación y rama de conocimiento. Sólo son necesarios para llevarlo a cabo docentes dispuestos, materiales apropiados, como los empleados en esta experiencia, y un espacio, pues los alumnos, tanto tutores como de nuevo ingreso, si se les da la oportunidad la aprovechan. Nuestra investigación demuestra de manera experimental que los problemas de éxito y rendimiento (y la pérdida personal y económica que ello supone) se pueden corregir”.

Parte del éxito del programa se revela en la actitud de los tutores. “Algunos tutores han renunciado a la posibilidad de cambiar esta actividad por créditos o cualquier otro incentivo previsto, porque nos han comentado que les hubiera gustado tener una ayuda así cuando llegaron a la Facultad”.

El siguiente paso es la búsqueda de la sensibilidad institucional para poder dar a este tipo de iniciativas un carácter formal-institucional. Es decir, que se apliquen e integren con el resto de iniciativas que se están desarrollando para fortalecer la Acción Tutorial del profesorado, pieza clave en el avance real del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Para ello, estos profesores y su equipo han aunado fuerzas con otros investigadores de Universidades andaluzas creando el grupo GOTUA (Grupo de Orientación y Tutoría Universidades Andaluzas) con el que pretenden dar visibilidad a todos estos trabajos que ayudan a mejorar la innovación, eficiencia y sostenibilidad de la Educación Superior Pública.