UNIVERSITAT JAUME I

El Festival Internacional de la Oralidad llega un año más a Castellón de la mano de la Universitat Jaume I para acercar al público castellonense cuentos e historias de cuatro países del mundo. Desde el origen de la humanidad, desde que nació la palabra, las personas han tenido la necesidad de transmitir su memoria; tanto la memoria de vida cotidiana, como la de los grandes acontecimientos de la colectividad, pero sobretodo la memoria artística en su más amplio sentid: los cuentos, las canciones, las danzas, las músicas. De esta necesidad nace un oficio, el de contador de historias. Los días 15, 16 y 17 de marzo de 2011, a las 20 horas, en el Café Teatro Tierra se darán cita contadores de historias de México, Argentina, Venezuela, Congo y la Comunidad Valenciana en el marco del Festival.

El martes 15 de marzo se podrá ver a la mexicana Mercedes Hernández con Olvidé que lo sabía: geografía personal, un espectáculo que trata del camino que se ha recorrido para ser quien somos. Indaga en la memoria como una cadena de sucesos a través de la palabra. En el conocimiento que sabemos pero no recordamos, en el que está escrito con polvo de estrellas, tatuadas en los caminos, en las voces de quienes nos ha precedido. A continuación llegará el argentino José Campanari con Si la memoria no me falla. Dice Campanari que buscando y rebuscando en la memoria aparecen las primeras historias que forman su repertorio. Después de pasar por las emociones y recorrer el cuerpo llegan a la lengua y allí están, contentas de poder volver a salir en forma de imágenes convertidas en palabras.

El miércoles 16 Ana Torrellas, de Venezuela, y Mayge Torrente, de la Comunidad Valenciana, ofrecerán Menos mal que ya no pienso en ti. Combinando el cuento y el bolero, se habla del amor y del desamor, del encuentro de dos mujeres que mezclan sus experiencias y las historias de otros, que igual que ellas, buscan, sondean y esperan el amor ideal.

La presente edición del festival se cerrará el jueves 17 con Griot, de la mano de Bertrand N’zoutani, de Congo. Un griot es el detentor de la palabra, la música y la danza, el que conserva la memoria colectiva de su pueblo. La memoria artística especialmente, pero también la memoria cotidiana contenida en los cuentos y en la historia; son genealogistas, cronistas del presente y del pasado. Es el personaje más importante de su pueblo, junto al jefe de la tribu y al brujo (médico); los tres se encuentran en el mismo nivel: uno gobierna las vidas, el otro tiene cuidado del cuerpo y el griot es quien alimenta el espíritu.

El Festival Internacional de la Oralidad, que se celebra en un total de once sedes, busca poner cara a cara distintas culturas, distintas maneras de ver el mundo, huyendo de la globalización cultural que quiere ser la dominante. Se trata de conocerse unos a los otros, de establecer lazos, de aceptar un mestizaje creciente y enriquecedor, sin perder cada uno su manera de ser.

Más información: http://www.uji.es/bin/asc/teatre/carpons/1011/fio.pdf