UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Jan Perzson abogó por crear centros de enfermos terminales, pues “se concentran en las necesidades psicológicas y espirituales”, no sólo en la atención médica

Más del 80% de las muertes en Occidente se produce en hospitales. Así lo aseguró Jan Perzson, decano de la Facultad de Teología Nicolás Copérnico (Polonia), quien comparó el significado de ‘morir bien’ en la tradición y en la actual cultura hospitalaria con motivo de un seminario de profesores en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.

El experto apuntó que la “medicalización del fallecimiento” ha provocado que el sujeto deje de ser el protagonista de la : “Se le priva de la compañía de sus seres queridos y la atención se centra en el equipo médico y sus esfuerzos por salvar una vida. Como consecuencia, la única dimensión esencial de la naturaleza humana ha pasado a ser el cuerpo y sus funciones, que están sujetos a procedimientos técnicos”, afirmó.

Como respuesta, propuso la creación de residencias para enfermos terminales, ya que a su juicio “ofrecen una aproximación más integral a este tipo de pacientes y su naturaleza espiritual y corporal. El esfuerzo se dirige a los cuidados paliativos, pero también se concentra en las necesidades psicológicas y espirituales de los enfermos. Se pretende proporcionarles una estancia confortable en un ambiente familiar, lo que propicia las condiciones para cultivar una dimensión religiosa del sufrimiento y la muerte”.

Jan Perzson presentó en la Universidad de Navarra un estudio de campo sobre los casubios, un grupo étnico de Polonia “muy característico por sus creencias y costumbres en torno a la muerte”. “Durante siglos se ha considerado la propia cama como el lugar de la muerte natural y se creía apropiado el estar preparado para ese momento. Pero ese modelo tradicional ha ido desapareciendo en los últimos 50 años, debidos a factores como los avances en medicina, que han aumentado la esperanza de vida”, señaló.