UNIVERSITAT JAUME I

El catedrático Paul Dekker ha participado el lunes 14 de marzo como ponente en la segunda sesión del ciclo de conferencias “La hoy: razones y emociones en la vida democrática” organizado por el Departamento de Filosofía y Sociología de la Universitat Jaume I de Castellón.

El destacado investigador holandés del Netherlands Institute for Social Research ha presentado durante su conferencia algunos de los datos más recientes sobre el posicionamiento que los ciudadanos europeos adoptan hoy frente al sistema democrático y frente a los políticos.

Dekker mostró los resultados de encuestas que apuntan a que en la actualidad se consolidan ciertas muestras preocupantes y contradictorias en cuanto a las opiniones existentes entre la ciudadanía. Unas opiniones que indican, por un lado, un apoyo masivo al sistema democrático, como mejor sistema de gobierno, pero que, por otro lado, indican un creciente desinterés hacia las cuestiones políticas, así como un posicionamiento contrario a sus representantes políticos.

Dekker ha argumentado que el aprecio negativo de los ciudadanos respecto a la se debe, en parte, a la impresión de que ésta se presenta de forma excesivamente complicada a los ojos de los ciudadanos y que se muestra excesivamente alejada de sus intereses y preocupaciones reales. Dos valoraciones de los ciudadanos que les llevan a alejarse de la y que empuja a que, en muchos países de Europa, se adopten posturas no democráticas tales como la convicción de que líderes autoritarios pueden mejorar la situación.

Una vez presentados algunos de estos datos, la sesión se ha centrado en tratar de responder a una cuestión clave: “¿Qué se puede hacer para mejorar las relaciones de los ciudadanos con los políticos y cómo aprovechar al máximo el potencial de la buena ciudadanía?”. Dekker, ha tratado así de dar respuesta a esta pregunta partiendo de la necesidad de reconocer que la política nacional “debe ser algo más que una democracia de espectadores en la que los ciudadanos no pueden participar estructuralmente en el juego”.

En su opinión, algunas medidas claves para lograr tal propósito consisten en hacer más emocionante a la política, en reforzar los elementos de una democracia directa, en reforzar la formación discursiva de la política y, finalmente, en dar más espacio a la sociedad civil. Unas medidas que requieren del compromiso decidido de los políticos pero también de la consolidación de una ciudadanía atenta y expectante a la política en ámbitos y cuestiones heterogéneas.