Hace unos meses una apareció en La Voz de Galicia (diario de más tirada gallego y quinto de España – sin ser deportivo) un artículo que me llamó la atención.  El artículo en cuestión nos daba una terrible noticia: una de cada ocho mujeres gallegas tendrá cáncer de mama. Pueden ver el artículo aquí.  En principio, nada que objetar contra la fuente de la información de tan cruda noticia.
Lo que me indignó fue el comentario aparecido al día siguiente firmado por una periodista de ese periódico, de nombre Sara Carreira, en la sección de Opinión, en donde dejaba esta pequeña joya (por macabra) que, al hilo de la noticia, comenzaba de la siguiente manera:


¿Cuántas mujeres hay en su familia más cercana? ¿Ocho? Pues una de ellas tendrá cáncer de mama en algún momento de su vida
El artículo completo, aquí
Si no lo han notado, hay un error enorme y de bulto en la apreciación de la periodista a la hora de analizar la información. Probablemente sea un error producto del «anumerismo» de la redactora, término ya clásico acuñado por el matemático John Allen Paulos para definir a aquellas personas que carecen de cultura matemática. La sociedad penaliza a los incultos en historia, arte, geografía, literatura…pero es muy laxa y benevolente con la falta de conocimientos matemáticos. Muchas personas, de hecho, se precian y jactan de no saber realizar las operaciones matemáticas más básicas y cualquier problema o situación en la vida a la que se acerque desde una perspectiva numérica, es rechazada por muchas de ellas con horror y estupor. Esto por lo demás es bastante normal, ya lo veíamos en la parábola de Esopo de la Zorra y de las Uvas: las personas deprecian lo que ignoran. Sin embargo, en nuestra sociedad parece que la ignorancia matemática se premia o se celebra como normal, a pesar de que tenemos que enfrentarnos a los números en casi todos los órdenes de nuestra vida.
Si usted no han percibido el error, no es que sea un ignorante matemático. En este caso, aunque es importante y de bulto, es muy sutil. Ese mismo día escribí la siguiente carta al Directo de La Voz de Galicia con tono didáctico y dentro del número de caracteres solicitado, con la esperanza de que se publicara, para explicar el error de bulto de su periodista:

«El pasado día 20 de Ocutbre, la periodista Sara Carreira comenzó su artículo en la sección de Opinión de la siguiente manera: “¿Cuántas mujeres hay en su familia más cercana? ¿Ocho? Pues una de ellas tendrá cáncer de mama en algún momento de su vida”, en relación a un artículo que apareció en su periódico con anterioridad, en el que se nos informaba de que la tasa de cáncer de mama en Galicia es de una de cada ocho mujeres. Siendo esta tasa elevada y ya de por sí procupante, la periodista no tuvo ningún problema en magnificar la noticia con tintes más dramáticos al meter a las mujeres de nuestras familias en la noticia, cometiendo un error matemático bastante grueso. Quiero pensar que este error se debe a un desconocimiento de los conceptos más básicos de la estadística y no a una intención innecesaria de tintar de amarillo su artículo de opinión. El error está en pensar que si el cáncer de mama va a afectar a una de cada ocho mujeres gallegas, eso significa que el cáncer mama va a afectar a una de cada ocho mujeres…de nuestra familia. El error está, en definitiva, en pasar del caso general al caso particular. Le invito a seguir el siguiente razonamiento didáctico para explicar la diferencia: imagínese que tiene una mesa rectangular, y sobre su superficie dibuja una cuadrícula, formando una multitud de celdas. Coja un puñado de un bol de arroz y échelo sobre la mesa: los granos de arroz se distribuirán aleatoriamente en la cuadrícula, de tal manera que algunas celdas contendrán varios granos de arroz, otras celdas menos granos y, algunas celdas, ningún grano. Ahora imagínese que los granos de arroz son mujeres y que las celdas son familias gallegas: el número de mujeres se ha distribuído aleatoriamente entre las familias gallegas, lo cual es una hipótesis correcta, y en algunas familias (celdas de la cuadrícula) habrá varias mujeres (granos de arroz), en otras menos y, en algunas, ninguna. A continuación retire todos los granos de arroz de la mesa y, una vez separados, pinte de negro con un rotulador uno de cada ocho granos. Los granos pintados de negro corresponden a mujeres con cáncer de mama. Esparza de nuevo los granos de arroz sobre la cuadrícula y lo que obtendrá es lo que ya se imagina: algunas celdas (familias) tendrán varios granos de arroz pintados de negro (mujeres con cáncer), otras menos y, algunas, ninguna. La tasa de mujeres con cáncer de mama sigue siendo de una de cada ocho (los granos previamente pintados de negro), y aunque habrá familias con casos de cáncer superior a la tasa 1/8, en otras muchas familias será inferior, o simplemente nula. La diferencia es muy importante: habrá una de cada ocho mujeres con cáncer en Galicia, pero no tiene porqué ocurrir en SU familia. De esta manera, se alivia esa certeza implacable e irresponsablemente adjudicada por la periodista de que en nuestra familia va se va a producir sí o sí esa tasa, y se deja en manos de la aleatoreidad la distribución de casos de cáncer en el conjunto de las familias gallegas. Lamentablemente este tipo de errores son legión en la información periodistica, en donde da la sensación de que muchas veces el conocimiento matemático más básico brilla por su ausencia, con la especial preocupación en este caso ya que se trata de un tema muy sensible y en donde la información errónea está dirigida al gran público que puede interiorizarla como una verdad preocupante cuando es sencillamente una mentira»
Por supuesto, nunca se publicó.
La moraleja de este asunto es creer que las expresiones del tipo «uno de cada ocho» significan realmente que en todo grupo de ocho habrá uno al que le pase el fenómeno en cuestión.  Errores de este tipo que aparecen en la prensa seria española (aveces incluso prensa «muy seria») . Para alivio y contra el «anumerismo» existen iniciativas importantes, como cualquier libro del ya citado John Allen Paulos y otros divulgadores. En la red, recientemente he descubierto la web de malaprensa.com , en donde se recogen todos los errores que se encuentran de tipo numérico y que aparecen publicados en la prensa española. Échenle un vistazo. Si no fuera trágico, sería cómico.
Ademar de Alemcastre