El día se torció considerablemente cuando la agencia de calificación más importante envió un misil al despacho oval de Obama con un mensaje: “perspectiva negativa” para la deuda de EEUU, por primera vez en la historia. Es un hecho para preguntarse ¿qué nos queda para Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia? Las deudas imposibles de pagar, salvo licuación (hiperinflación) o restructuración (dafault) y en otro modelo económico, pasarán a ser noticia ante cada estornudo de políticos, agencias, opinólogos, etc. etc.

Comenzó otro juego.

El Ibex no pudo soportar la pérdida de los 10.512, de la media de 100 y 200 diaria, cerrando cerca de mínimos.

No han habido rebotes desde que comenzara a caerse desde la zona de 10.960, por lo que no hay que apurarse y hay que esperarlos para abrir cortos. Se acabó la posibilidad de volver a los 11.000.

La situación merece un análisis más profundo, pero en definitiva, hace mucho que lo venimos diciendo aquí. Falta una pata bajista de largo plazo para finalizar la tendencia bajista en la que estamos desde el estallido de la crisis subprime, sin perjuicio del rebote más grande de los últimos 80 años que no fue tan aprovechable como pudiera pensarse, de hecho, fue muy difícil.

El se encontraba en los 12.122 al cerrar el Ibex en subasta. El Dow presenta una divergencia alcista en gráficos de 15 minutos y puede dar rebote y hacernos abrir al alza mañana martes.

Hay que analizar si ya comenzó el giro en EEUU o si este impulso puede llegar a ser una C final de una onda 4. Está compicadísimo ese análisis porque no puede observarse el fallo de 5ta si es que existió, por lo menos no ahora en el fragor del momento. Esperaré el cierre americano para al análisis pausado.

Un saludo, hasta mañana.